Bienvenida

Este blog tiene por finalidad publicar los trabajos de investigaciòn bibliografica para la càtedra de Historia del Pensamiento Econòmico, que realizan los alumnos/as del Profesorado de Economìa y Gestiòn de las Organizaciones en el Instituto Superior de Formaciòn Docente Nº 42.
Queremos compartir nuestro trabajo con aquellas personas interesadas en la evoluciòn y cambios del pensamiento economico que ha realizado el hombre a travès de los tiempos.
Tiene por finalidad, ademàs, construir fundamentos cientìficos, para la acciòn docente en el area de Economìa.
Este blog solo puede realizarse, gracias al esfuerzo de los estudiantes que han creido en su propio potencial para estudiar y crecer.
Prof. Lic. Silvana Di Benedetto

miércoles, 26 de agosto de 2009

La Construccion de la Economìa en la Historia

Autora: Campos, Vanesa
Curso: 4to. de “Economía y gestión”
Instituto de formación Docente y técnica nº 42; “Leopoldo Marechal
Resumen informativo

“La construcción de la Economía en la historia”



INTRODUCCIÓN

“….- Rocinante, el corcel de don Quijote, era puro hueso:
-Metafísico estáis.
-Es que no como.
Rocinante rumiaba sus quejas, mientras Sancho Panza
alzaba la vos contra la explotación del escudero por el caballero.
Él se quejaba del pago que recibía por su mano de obra, no más que palos hambres, intemperies y promesas, y exigía un salario decoroso en dinero contante y sonante.
A don Quijote le resultaban despreciables esas expresiones de grosero materialismo. Invocando a sus colegas de la caballería andante, el hidalgo caballero sentenciaba: - Jamás los escuderos estuvieron asalariados, sino a merced.
Y prometía que Sancho Panza iba a ser gobernador del primer reino que su amo conquistara, y recibiría título de conde o de marqués.
Pero el plebeyo quería una relación laboral estable y con salario seguro.
HAN PASADO CUATRO SIGLOS. EN ESO ESTAMOS TODAVÍA-…”*






El trabajo que aquí se presenta tiene por objeto analizar la evolución de la ciencia económica y el desarrollo de los diferentes esquemas explicativos que se fueron aplicando a lo largo de la historia de la humanidad. Este informe presenta los siguientes ejes teóricos: “La economía en la antigüedad”, “El mercantilismo” y “La escuela clásica”. Sin embargo, es menester antes de continuar, establecer qué entendemos nosotros por ciencia económica. Nassau Señior en su POLITICAL ECONOMY, sostiene; “…- La economía (…) es la ciencia que trata de la naturaleza de la producción y distribución de la riqueza-…”**. A lo que podríamos agregar algunas consideraciones de John Stuart Mill: “…- La disciplina económica considera al hombre en cuanto individuo que aspira a poseer riquezas y que posee la capacidad de decidir qué medios utilizar para alcanzar tales fines. Por tanto el economista ejerce una abstracción: únicamente considera al hombre como ser que se dedica a la obtención de riquezas, dejando de lado toda otra pasión o móviles humanos-…”***.
En tanto que ciencia social, la economía aborda el estudia del hombre, o en términos de K. Marx, al “HOMBRE ECONÓMICO”, por cuanto este, transforma, modifica y adapta determinados objetos naturales, adecuándolos a las exigencias de sus necesidades, y se vale para ello, de ciertos medios o instrumentos proporcionado por la cultura. Así pues, el hombre se relaciona con la naturaleza a través de su actividad productiva (trabajo). Su producción conciente está destinada a la satisfacción de sus necesidades, lo que evidentemente implica accionar sobre el medio físico. De aquí que la ciencia económica, lo estudia sujeto a su entorno, a los procesos de producción, distribución, comercialización, y consumo de bienes y servicios, en procura de garantizarse ese bienestar






*Galeano, Eduardo: “Espejos”, una historia casi universal. Ed; Siglo veintiuno editores, Bs.As 2008 pag, 129.
** Señor, Nassau; “Historia del pensamiento económico”. Unidad 3, S.I. Pag; 169.
***Mills, John Stuart: “Vida, pensamiento y obra”. Colección Grandes pensadores. Ed; PDA, S.L. Argentina 2005. Pag, 84.


“LA ECONOMIA EN LA ANTIGÜEDAD”



Desde los albores de la historia, los hombres se han organizado en sociedades. Estas agrupaciones, han tenido como objeto, algún tipo de intercambio, con la finalidad última de satisfacer sus propias necesidades. Entendiendo a la necesidad como la sensación penosa que tenemos cuando carecemos de algo unido al deseo de satisfacerlo, podemos definir; al proceso económico, como a todas aquellas actividades emprendidas por las diferentes civilizaciones con el objeto de obtener medios para satisfacer sus necesidades. Lo que se debe tenerse en cuenta es que, estas necesidades han ido variando en función del tiempo, el espacio y las valoraciones éticas. Dicho esto, daremos cuenta de las modalidades que fue adoptando la ciencia económica desde la antigüedad hasta, y durante, el medioevo.
En esta unidad la arquitectura conceptual del pensamiento económico presentará por bastión a la “economía positiva”*. Siguiendo esta categoría de análisis empleada por John N. Keynes, los principios económicos estuvieron siempre ligados al concepto de “justicia”. Desde antaño, las diferentes jurisprudencias han tratado de prescribir las actividades económicas de las sociedades, así, lo justo se presentaba como la calificación de tres grandes sustantivos: “…El precio, el interés y el crecimiento económico. Cada cual refleja cierto grado de avance de las instituciones públicas-…”**. El precio implicaba la existencia del desarrollo del mercado y practicas de intercambio. El interés, hacía alusión a la aparición del crédito y el uso de dinero como medio susceptible a ser de transado. El crecimiento, se refiere a la construcción de territorialidad, y la subordinación de sus habitantes al poder de un mismo gobernante, único y para todos.
El dogmatismo moralista, esto es, “precio justo” - “salario justo”, que rige a la economía de estos tiempos, implica que, las diferentes aptitudes económicas tienden a sobrevalorar el concepto de: la belleza, la verdad, el bien, y como manifestación social ulterior, la justicia. Así por ejemplo, en la antigua Babilonia, civilización que ha crecido al los márgenes de los ríos Tigris y Éufrates, era común el desarrollo de practicas y actividades económicas agrícolas. Explotaban las tierras y para obtener una maximización de las extensiones cultivadas, debieron utilizar un método de riego, el cual consistía en la canalización de vías fluviales. Esta infraestructura era el producto del trabajo forzado. Los canales permitían un comercio fluvial entre las provincias que componían al Imperio. La existencia de un comercio local requería necesariamente, de un medio de intercambio valorado, de consistencia fiduciaria como el oro, plata, y en algunos casos, el plomo.
Hacía el siglo XVIII, a.C, el tráfico comercial entre las distintas ciudades mesopotámicas se había desarrollado sobremanera, existían prácticas bancarias, préstamos a intereses y letras de cambio. Ciertamente, era necesario algún tipo de práctica que regulara estas actividades económicas. Con gran atino el rey Babilónico confeccionó un código que, entre otras cuestiones, supervisaba el mantenimiento de canales, contratos laborales o de arrendamiento, e intercambios comerciales. Se fijaban alquileres y salarios, se establecían legislaciones sobre las familias y sus bienes, y se fijaban criterio conductuales a través de las disposiciones de “la Ley del Talíon”. El Código Hammurabi, fue la primera legislación escrita y las bases sobre la que se asentará el futuro Código Romano.
Al sureste de lo que hoy denominamos Iraq, se asentaba, sobre las costas del mar Mediterráneo, alrededor del 900 a.C., la tierra de Moisés, el reino de Judea. Este pueblo


* En su obra “The Scope and Methad of political Económy”, (pp. 34-35.), Keynes define a la ciencia positiva, como un estadio arcaico de la sociedad, como una “…ciencia regulativa o normativa, un cuerpo sistematizado donde se discuten criterios de lo que debería ser, y su preocupación es lo ideal en cuanto diferente a lo actual…”
** Historia del pensamiento económico; Unidad 1. S.I. Pag. 21.

nómade, pastoril y beduino, presentaba un proyecto de sociedad teocéntríca, que conformó una “sociedad normal”, una “…comunidad que no contenía a miembros iguales, en cuanto a capacidad o poder económico, sexo, edad, condición jurídica o laboral, sino a desiguales, y entre ellos algunos más vulnerables…”*. Este grupo humano procuraba que sobre la desigualdad no se erigiesen situaciones de privaciones, explotación o sometimiento de los menos favorecidos. En sucesión lógica con esta tipología, sus referencias a cuestiones económicas se inscriben en una “economía normativa”. Se busca conformé la norma ética la renuncia de una parte de los bienes poseídos en abundancia para compartirlos con los carecientes de ellos, este proceder, anticipaba pues, la “justicia social”. En lo económico, este valor moral se expresaba en el impuesto a la producción, préstamos de dinero, además de instituir el diezmo eclesiástico a los sacerdotes representantes de Yaveh.

▪ Contribuciones de los Griegos:

Los griegos han aportado elementos hasta entonces desapercibidos que contribuirán a la futura solidificación del corpus teórico de la economía. Los helénicos tomaron conciencia de la economía cuando ésta fue identificada como un proceso de autorregulación del mercado. De hecho la economía toma su nombre del “Económico”, tratado escrito por Jenófonte.
La economía que desarrollo esta civilización puede describirse como de “pre-mercado”, no por que no existiese un comercio de productos, sino como consecuencia de enfrentamientos intestinos en el transcurso de los años 500 a.C y 300 a.C. Desarrollaron actividades agrícolas, comercio de artículos de lujos, etc. Los diferentes pensadores griegos sometieron al razonamiento las capacidades autorreguladoras de los individuos, la toma de las desiciones y la maximización de la felicidad, desarrollando estructuras analíticas de importancia para la teoría económica como; el cálculo hedonístico, el valor subjetivo y la utilidad marginal decreciente.
Hesíodo, en el transcurso del siglo IX. A.C.; esbozó por primera ves el concepto de riqueza y trabajo del hombre, pero aun los mismos, tan imprescindibles para la economía moderna, se encontraban justificados dentro de la nebulosa cosmológica mítica.
Jenófonte, fue el primero en realizar un tratado económico, se centró en el análisis de las capacidades humanas dirigidas por un buen liderazgo, y a esta actitud como la principal variable de la administración. Según este pensador, “… Un buen administrador se esfuerza por incrementar el tamaño del excedente (…), esto se logra por medio de la habilidad, el orden y la división del trabajo-…”**. Afirmando que el proceso económico consiste en la utilización por parte de los hombres inteligentes, de la percepción y la razón para extraer de la naturaleza lo que es necesario para satisfacer sus necesidades evitando la incomodidad. Admitiendo que el comportamiento adquisitivo no se considera “natural”. En el “Hierón”, esté discípulo de Sócrates, introduce el concepto de “valor subjetivo”, refiriéndose a las desiciones y sensaciones que una elección puede provocarle a un individuo. Utiliza el diálogo entre Arístipo y Sócrates, como estrategia para desarrollar la idea de utilidad subjetiva, sosteniendo que algo es bueno o hermoso en relación con los propósitos a lo que se adapte bien, o malo y repugnante si no se adapta bien.
Desde otra posición y movilizado por el aspecto político, Platón se interesó por el óptimo de la combinación gobierno/economía. En la “República” proporciona el proyecto de una economía basada en varios principios claves: 1) Especialización y división del trabajo, como fundamentos económicos de toda ciudad. Estos dos elementos son la fuente de eficiencia y productividad. 2) Distribución de los bienes; los mismos debían dispersarse a través de un mercado, constituyéndose el dinero como medio de intercambio. Por otra parte el



*Historia del pensamiento económico. Unidad 1. S.I Pag: 26.
** Historia del pensamiento económico. Unidad 1. S.I. Pag: 17.

mercado debía ser regulado por un administrador. 3) Abogó por la especialización de clase, por la que un grupo de elite de gobernantes capaces y nobles, serían adiestrados para dirigir la economía política. Platón pretendió pergeniar una “economía ideal” y a diferencia de Jenófonte, sostuvo que el beneficio y el interés (es decir, el beneficio sobre el dinero) amenazan al Status quo. En tanto que Protágoras, pensador relativistas, sostuvo que no existía ninguna verdad objetiva, argumentando que el “hombre es la medida de todas las
Cosas”. Siguiendo los estudios de S. T. Lowry*, Protágoras anticipó dos de los elementos más básicos de la teoría económica moderna; 1) La maximización del mercado a través de la asignación de recursos y 2) El uso de la mediación hedonística en la evaluación de la elección.
Por su parte Aristóteles, en sus Tópicos y Retórica realizó un análisis exhaustivo de las elecciones adecuadas para la toma de desiciones públicas, en estos pasajes, desarrolló el concepto de “valor” en términos de comparaciones incrementales, basándose para ello, en la utilidad marginal subjetiva. Sostuvo el intercambio aislado como opuesto al intercambio de mercado, sin embargo, los economistas han definido al intercambio aislado como la acción de intercambio de bienes entre dos individuos de acuerdo a sus preferencias subjetivas, sin referencias o alternativas que puede presentar un mercado. Por otro lado el intercambio en el mercado se produce cuando los individuos se ven influenciados a partir de las sensaciones de intercambios continuos y omnipresentes entre un gran número de participantes en un mercado organizado e informado, cuyo resultado final es el precio públicamente conocido. En sus escritos enfrentó los postulados de su maestro, optó por el desarrollo de una economía mixta, defendió la propiedad privada para todas las clases, promoviendo la eficiencia económica lo que engendraría la paz social y el desarrollo de carácter moral. Teniendo en cuenta que en la época de Aristóteles, funcionaba una economía distributiva, es lógico que perciba al intercambio como un proceso bilateral en el que ambas partes aumentarían su bienestar. La condición necesaria para esto es que dos partes de un comercio potencial que tengan un excedente, estén dispuestos a sacrificarlo a cambio del bien de una y otra. Dentro del gran compendio de sistematizaciones que realiza este filósofo, se desprende la existencia de ciertas condiciones para la materialización de un comercio, en primer lugar es necesario que exista un excedente. Deben hacerse estimaciones subjetivas entre los individuos que comercian, acerca del valor de un excedente. Además los individuos tienen que reconocer la ventaja mutua del intercambio, por último, si surge la disputa en un intercambio aislado, la proporción adecuada entre los que intercambian debe ser determinada por una autoridad administrativa, teniendo en cuenta la justicia y el bienestar del estado. Así como Platón, Aristóteles, consideró al comportamiento adquisitivo como una amenaza para la sociedad y la economía. Creía que la moneda acuñada permitía el desarrollo de un intercambio innecesario que conlleva a la acumulación de riquezas, esto debe ser desaprobado por el buen estado, a diferencia del intercambio necesario de las economías domesticas que se encuentra limitado por la familia y la utilidad marginal decreciente.

● Contribuciones Romanas y el pensamiento económico medieval

El imperio romano, cuya estructura social conglomeraba a esclavos, campesinos, artesanos, comerciantes, coronados por una aristocracia civil y militar. Desarrollo importantes actividades comerciales, por ejemplo; la guerra, entendida como un sostén económico relevante para este entonces. La venta y tráfico de esclavos, como así también la colonización de nuevos pueblos. En el transcurso de los siglos sustituyó a Grecia como cabeza del pensamiento occidental, empero, no produjo importantes trabajos en economía. La gran realización de la sociedad romana fue el derecho. El mismo se subdividía en un “derecho civil”, aplicado a las relaciones entre los individuos (jus civile), y una especie de “derecho común”, utilizado para regular las relaciones comerciales y de otro tipo entre los no

*En el análisis desarrollado en The Archeology of Economic, pag: 159, S.T, Lowry afirma que la doctrina del hombre- medida de Protágoras es la idea matriz de la teoría del valor y la idea del individualismo subjetivo.

ciudadanos o entre ciudadanos y no ciudadanos (“jus gentium”). A su vez este último cuerpo jurídico, se convirtió en el depósito de los principios económicos. De esta forma el derecho a la propiedad privada y la celebración de los contratos se convirtieron subsiguientemente en el sostén principal de los sistemas legales en el mundo occidental.
Es importante destacar la aparición un fenómeno de vital relevancia, que afectará en gran medida el transcurso de la historia, el “cristianismo”. Su filosofía, hizo saltar a la palestra de la moral, la creencia de un Reino de Dios, pretendiendo dejar de lado las bondades de la riqueza, como así también brindar consuelo al pobre. Proponiendo un destino manifiesto y el advenimiento de una vida eterna en un paraíso celestial así como el de una justicia divina.
La decadencia del imperio Romano, estuvo directamente ligado a la incapacidad de la monarquía romana de elaborar una defensa territorial frente a las distintas invasiones bárbaras que asolaron a las comarcas del imperio entre los siglos V y VII. Estas invasiones sumadas a la falta de comunicaciones propias de la época, provocaron la disgregación del Imperio, cuya consecuencia directa fue la adquisición de una marcada autonomía de las autoridades nobiliarias, los condes, duques y marqueses. Este proceso histórico es conocido como la “época medieval”. Una de las características de esta época es la aparición del “feudalismo”.
El feudalismo, fue una organización social, política y económica. Este sistema se caracterizó por la “…Concesión de feudos (casi siempre en forma de tierras y trabajo) a cambio de una prestación política y militar, por medio de un contrato sellado por un juramento de homenaje y fidelidad (…) El feudalismo unía la prestación política y militar a la posesión de tierras con el propósito de preservar a la Europa medieval de su desintegración en innumerables señoríos independientes…”*. El marco económico y social del feudo era análogo al de la “Polis” griega. El producto de la gleba se obtenía utilizando técnicas agrícolas relativamente primitivas. El producto se obtenía en pequeña escala, por ello puede considerarse como una “economía de subsistencia”.
Mientras tanto en el oriente próximo, adquiría gran importancia por su organización, extensión territorial y avances en las ciencias el Imperio Islámico. Esta importante civilización fue la que aportó al occidente un sistema de representación numérico. Para la economía, la contribución más importante de la cultura árabe fue la reintroducción de la filosofía Aristotélica al occidente, que luego influirá sobremanera en la filosofía escolástica.

● La escolástica y la economía

Durante la época medieval, la Iglesia católica sostuvo un papel preponderante sobre todo en lo que atañe los aspectos de la vida en sociedad. De aquí que sostuviera una división jerárquica, tripartita. En otras palabras, propendía a la organización social dividida en; los que trabajan la tierra (campesinos), los que Orán (la clase clerical) y los que guerrean (las milicias). Como guardiana del código moral de la sociedad medieval, el principal interés de la clerecía era la justicia, no el intercambio. “… Estableció el razonamiento económico en dos vías diferentes que no se reunieron hasta después de más de medio milenio; la idea del valor determinado por el coste, por una parte y el valor determinado por la demanda, por la otra...”**
Como se ha mencionado con anterioridad, las doctrinas Aristotélicas introducidas al occidente por el tráfico comercial con el mundo Árabe, serán absorbidas y sintetizadas por la Iglesia cristiana. Alberto Magno, uno de los primeros aristotélicos Latinos, sostuvo la idea de que el valor en el intercambio debe ajustarse a las condiciones de producción. Esta idea esta en directa relación con lo que sostenía Aristóteles, empero Alberto, argumentó la existencia de un orden natural y un orden económico, en los que las cosas se valoran de modo diferente, pues en el orden económico los bienes se miden en relación con el trabajo. Esta deducción es

*Romero, José Luís. “La alta Edad Media” ED. Fondo de cultura económica. PP, 157-15 ** Historia del pensamiento económico. Unidad 1. S.I. Pag: 29.

producto de una “conjunción cruzada”, del modelo aristotélico, advirtiendo que si el precio de mercado no cubre los costes de producción ésta con el tiempo cesará.
El discípulo de Alberto, Tomás de Aquino, se percato de las deficiencias del razonamiento de su maestro y vio que para completarla debía atribuir mayor importancia a las necesidades humanas. En este punto Tomás parfraceo a San Agustín, sosteniendo; “… Los hombres no ordenan siempre las cosas según el orden natural, pues los hombres valoran más a una joya que a una criada…”*. Este teólogo, introdujo la instrucción moral en la economía, en consecuencia, la teoría de la demanda de Aquino nunca fue más allá de la simple noción de los bienes en comparación con el lugar que ocupan en el orden natural de la creación. Reafirmo la “doble medida” de los bienes (valor de uso frente valor de cambio) e introduce la necesidad en la fórmula del precio. Argumentando que el precio variaba con la necesidad, esta teorización se fue ampliando con el tiempo e introduciendo nuevos conceptos como la utilidad, la demanda efectiva y el deseo absoluto. Los aportes de Aquino sirvieron para denunciar a las fuerzas del mercado como antagonistas de la justicia. De aquí que la doctrina de la usura fuese una practica condenada por la iglesia. Definiendo a la usura como una transacción “en la que se pide más de lo que se da”. En latín, la usura significa pago por el uso del dinero en una transacción que produce una ganancia.


“EL MERCANTILISMO”

En este eje, se expondrá aquellos aportes más destacados del “pensamiento mercantilista”, término acuñado por primera vez en 1763, por un economista francés llamado Miranbeau.
Esta escuela económica surge en las postrimerías del siglo XVII, alcanzando su cúspide teórica en el transcurso del siglo XVIII. Impondrá como máxima la idea de que las exportaciones son las bases sobre la cual se generaban las riquezas de las naciones, así pues, la función del Estado es la de fomentar las exportaciones, mientras que al mismo tiempo debía de restringir las importaciones, ya que esta última afectaba negativamente a la producción nacional, pues disminuía la demanda de bienes producidos. Los mercantilistas sostendrán la necesidad de alcanzar un superávit en el saldo de la balanza comercial (+ exportaciones y en cambio - importaciones). Con tal objetivo pretendían el establecimiento de medidas proteccionistas y en general, de todo tipo de disposiciones tendientes a fomentar las exportaciones y restringir las importaciones.
Con el fin de no caer en un simplismo diacrónico, es menester rastrear las raíces teóricas que sementaran al pensamiento mercantilista. Con tal motivo es preciso situarnos en la época que los historiadores llaman el período “Renacentista”. Este proceso histórico es la transición entre el fin del sistema feudal y el advenimiento de los “estados- nación” modernos. La acción expansiva de la Iglesia durante la edad media, produjo una nivelación espiritual en el hombre de Europa. Proporcionó el concepto de “libertad” como un instrumento de progreso, a lo que se le sumará en nomenclatura, con fines económicos, el fundamento ulterior de las “Cruzadas”. Esta beligerante peregrinación a tierra Santa, puso en descubierto algunas semejanzas como; “… La igualdad religiosa, la vocación para una gran empresa y el relativo parecido institucional de los pueblos de Europa…”**. Aunque también se hicieron visibles las diferencias culturales pues, cada pueblo era una nación.
El ideal europeo trataba de vincular tres principios: la fé y la jerarquía, la volición y el conocimiento. En síntesis el tipo humano se conformaba de acuerdo al ideal eclesiástico de la igualdad y la libertad.



*Historia del pensamiento económico. Unidad 1. S.I. Pag: 30.
**Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I. pag: 58.

El renacimiento es un período de descubrimientos y de exaltación artística. Las invenciones prácticas llevaron implícitos un sello de intensión nacional, empeño apostólico y afirmación del individuo. La ciencia y la técnica participan en la eclosión renacentista, así pues la invención del papel hace posible la imprenta como medio de ilustración popular. La ciencia natural evoluciona en el campo de la botánica y los seres animados, favoreciendo la extensión de la esperanza de vida con lo cual se contribuyó una explosión demográfica. Los europeos se embarcaron en largas travesías, de exploración y de conquistas, así pues se llaga a América. Debe destacarse también la irrupción de una nueva clase social, la “burguesía”, que desarrollara un importante papel en la historia económica social y cultural de Europa, destronando así a la antigua nobleza feudal.
Hacia finales del siglo XV, la población de occidente alcanza un alto grado de madurez, lo que le permite romper con la unidad religiosa en la que se había forjado. La inquisición, como el fanatismo radicalizado, la venta de indulgencia a cambio de beneficios económicos, comenzaron a minar los soportes de la institución eclesiástica católica. A lo que se le puede sumar el enfrentamiento por el rito de la “transustanciación” del cuerpo de Cristo en “pan”, así también la contienda por el idioma con el cual se celebraba las liturgias (latín), todo ello coronado por la censura de la libre interpretación de los libros sagrados. Germinado por dichas circunstancias nace un nuevo movimiento clerical con una importante llegada social, denominado “protestantismo” luterano o calvinista. El cual luchará por la libre interpretación de los textos sagrados, la celebración de las misas en el idioma local de los habitantes, etc. Estas fisuras obligaron a la iglesia Católica Apostólica Romana, a realizar un “cisma”, modificando las bases sobre las cuales se había consolidado política y económicamente.
Es menester entender que la teoría mercantilista surge como un aparato de poder y organización nacional, así pues, los “Estados modernos” son la esencia de esta doctrina económica. “… El mercantilismo es un sistema eminentemente unificador que tendió a destruir todos los particularismos, con el fin de alcanzar una unidad de Estado (…) exigía que la circulación interior sea absolutamente libre, de modo que las manufacturas no experimenten aumento de precio y puedan lanzarse con probabilidades de éxito a la conquista de mercados exteriores…”*. Según los autores mercantilistas, el Estado debe intervenir, impulsar, ordenar y expandir la actividad económica de una nación, pues es el “vigilante y promotor” de la misma. El responsable de poner en marcha medios internos y externos de enriquecimiento y de seguridad. Sostenían la necesidad de mantener una distribución desigual de la renta, con una política fundamentalmente de “salarios bajos”, argumentando que “el sufrimiento es terapéutico”, pues consideraban que; “… El trabajo debía mantenerse a nivel de subsistencia (…), dado la baja condición moral de las clases inferiores, los salarios elevados los llevaría a toda clase de excesos, por ejemplo la embriagadez y el libertinaje (…), si los salarios estuvieran por encima del nivel de subsistencia, la búsqueda de gratificación física, llevaría al vicio, a la ruina moral y a la pobreza…”**. De igual forma creían en la utilidad de la pobreza, así postulan la famosa teoría, “La función de oferta de trabajo inclinada hacía atrás”; en ella sostenían que: “… Así como el trabajo se presenta como un factor constante de capital, la cantidad del factor trabajo es de importancia fundamental para la economía…”***. Así pues, el aumento de la prosperidad, representada en forma de un aumento de salario medio para el conjunto de la economía, ha de desalentarse, por que la cantidad del factor trabajo disminuiría en consecuencia. Esta pléyade de autores centró sus estudios en el comercio y las finanzas internacionales, el dinero y su acumulación, el déficit y el superávit, entre otras valoraciones.




* Cortese, Antonio: “Historia Económica General y Social”, Problemas de la economía comercial e industrial del siglo XVII. Solución a la depresión económica: El mercantilismo; pp.: 205-206.
** Historia del pensamiento económico: “El mercantilismo y el nacimiento del capitalismo”. Cáp. III .S.I. Unidad 2. S.I. pag; 52.
***“El mercantilismo y el nacimiento del capitalismo”. Op.Cit; pag: 53

Debe considerarse dentro de la evolución del mercantilismo tres etapas: La primera de ella corresponde a la época de escasez monetaria anteriores al descubrimiento de América, cuya consecuencia fue la introducción de abundantes cantidades de oro y plata. La segunda marca el comienzo y desarrollo del intercambio internacional de mercancías orientándose a mantener el equilibrio monetario a través de gravámenes a la producción. Por último la tercera etapa; alcanzada con la difusión de la multilateralidad de los intercambios.
Esta doctrina es en Europa el signo económico de un lapso creador de bienes materiales, empero, no se manifiesta con las mismas características en las naciones que lo practicaron. “…Gran Bretaña fue principalmente comercial y naval, Alemania y Austria propendieron al aumento de la población, en Italia al crecimiento del comercio y los bancos, se propiciaron con una gran distinción social para las casas generalmente nobles que practicaban el tráfico…”*. España por su lado, para prohibir la salida de metálicos, se muestra decididamente bullonista, aunque hace un esfuerzo para que se estimule la industria. Esta política del Estado, levantará críticas, entre ellas la del jesuita Juan de Mariana, quien argumentaba que la alteración del valor intrínseco de la moneda que proponía la política bullonista, conllevaría al desorden y al prevaricato en la administración.
Por su parte Francia se encamina hacía una lenta industrialización, se destacan dentro de una importante lista de escritores de economía gala a Juan Bodín, quien sostuvo que; “…La economía es impulsada por el interés individual, al cual se deben la división del trabajo y los cambios sin perjuicio de la Influencia de la sociedad natural de los hombres…”**. Pero quizás la fugura más influyente en el mercantilismo francés fue la de Juan Bautista Colbert, quien tras la muerte de Mazarino se convirtió en el ministro de economía de Luis XIV. Este pensador desde un principio rechaza la idea del bullonismo -mercantilista de la primera etapa, abogando por una industrialización intensa, propiciando un proteccionismo aduanero; organizando una corporación de productores y comerciantes, disminuyendo los impuestos fiscales y estimulando la construcción naval con el objeto de poseer barcos propios necesarios para transportar los productos. Sostenía que el comercio interior debía ser liberado de aduanas, portazgos y peajes de toda especie, y aunque teóricamente se pronuncio por la más absoluta libertad de comercio, la verdad es que impuso un régimen de proteccionismo aduanero férreo. Su obra ha dejado una marca indeleble a la industria Francesa.

● El despotismo ilustrado

El despotismo o si se prefiere “absolutismo”, es un concepto político que hace referencia a un sistema de gobierno que caracterizará a las monarquías europeas del siglo XVIII. El mismo se centraba en el poder absoluto del monarca, considerado este, portador de una divinidad intrínseca por lo que los súbditos debían acatar la voluntad del rey sin requerimiento. La expresión más alta del absolutismo monárquico fue la de Luis XIV el llamado “Rey Sol”, emperador de Francia.
El absolutismo es un producto propio de la edad moderna. La misma se caracteriza por la génesis de las nacionalidades, la consolidación de los estados nacionales y la encarnación de su poder en la figura del rey. Cuyas, acciones despóticas conducirá en Francia al levantamiento y la rebeldía individual de la Burguesía frente al “status quo” vigente, desencadenando así, la revolución Francesa en 1789. El despotismo, es fundamentado por la filosofía ilustrada, un ejemplo de ello es el “Leviatán”, de Hobbes.
Es menester mencionar que la “época moderna”, es el período en él que se rompe definitivamente con la tradición y el razonamiento de la época medieval. Los avances científicos y los desarrollos alcanzados por las ciencias naturales influirán sobres las ideas sociales y políticas como también en los tratados filosóficos. .


* Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I. pag, 75.
**Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I .CAP VIII; La fisiocracia, pag: 91.
● La fisiocracia

“… El mercantilismo fue un instrumento eficaz para la diferenciación política de las nacionalidades, revistiéndolas también de carácter económico e imprimiéndoles modalidades propias en la evolución del bienestar. Era fundamentalmente gobierno. Su impulso descendía sobre los medios de producción y de comercio, organizándolos para que actuasen de acuerdo con la formula doctrinaria que se inspiraba en la acción del Estado…”*. En la consolidación de los estados nacionales y en su constante crecimiento, la doctrina mercantilista deja de ofrecer respuestas positivas para la satisfacción de las necesidades individuales y colectivas. Por tal motivo, se comienza a gestar una reacción intelectual, denominada por la historia como “La fisiocracia”. Estos escritores centraron sus esfuerzos en la búsqueda de la libertad humana en el fecundo terreno del mejoramiento material. A tal efecto sostenían: “… La sociedad occidental descansa en la realización plena de las individualidades, en su perfeccionamiento moral y material, en su capacidad de acercamiento, solidaridad, inventiva, determinación y esfuerzo, mientras que el sistema mercantilista los constreñía y regimentaba…”**. Así pues autores como Bosiguellebert advierten la debilidad del sistema mercantilista, exaltando la necesidad de elevar a un plano más destacado el valor social y económico de la agricultura. John Law tiende a desconocer el valor insuperable que se atribuía a los metales preciosos, exaltando en cambio, el valor del dinero como promotor de actividad económica, otorgándole a la tierra la categoría de respaldo de la moneda, poniéndola a la par y aún estimándola superior a aquellos.
Esta corriente estuvo en boga durante la segunda mitad del siglo XVIII, en Francia. El fundador de la escuela fue Francois Quesnay, medico real de Luis XIV. Este autor basó sus escritos económicos argumentando la generosidad de la naturaleza y la circulación del dinero. Él creía en un determinismo social, el cual se pergeñaba en el derecho del individuo de elaborar independientemente su propio destino. Entre otro fisiócratas se pueden destacar a; Le Mercier de la Reviere, Mirabeau, Duppont y Jacques Turgot. Todos ellos construyeron sus teorías económicas asimilando los hechos económicos a los procesos de la fisiología. Según los fisiócratas, toda la riqueza de una nación es generada por la agricultura por ello preconizaban la mejora de todos los sistemas de cultivo para aumentar la productividad de la agricultura y con la ayuda del comercio, la riqueza pasaba de los agricultores al resto de la sociedad. Duppont, definía a la fisiocracia como; “La ciencia del orden”, mientras que Le Mercier de la Reviere subrayaba la tesis del fundador con las siguientes palabras; “…Propiedad, seguridad, libertad, he allí, finalmente todo el orden social completo…”***. Atribuían a la naturaleza una grandeza universal e inmutable, por tal razón, ponían a la economía por encima de las fronteras políticas, siendo esto, la consecuencia de la naturaleza humana. La fe depositada en el orden natural, propendería a la confianza en que cada individuo encontrará sus mejores posibilidades, acercándose así a la mejor economía. Ello anticipaba la idea hedónica en la ciencia; de ahí la frase del Dr. De Gournay “laissez faire, laissez passer” (dejar hacer, dejar pasar). Además sostenían la idea de que los individuos son lo átomos de una sociedad cuya actuación está determinada de manera mecánica, por lo tanto el estado – argumentaban-, debía reducir sus funciones, y con ello suprimir los reglamentos impuesto contra la libertad y la propiedad.
El sistema fisiocrático llego a la conclusión de que la labor económica se traduce en un resultado cuyo valor neto es la resta de los gastos en bienes y servicios que insume producir una mercancía, proclamando que; el “producto neto” es exclusivamente el fruto de la agricultura, pues es el único caso en el que la riqueza creada supera a la consumida. Con este criterio consideraron “estéril” al sector social integrado por los artesanos, industriales y comerciantes, que gana, es decir; transfieren riquezas, pero no las producen, ya que esta tarea la realizan los agricultores.


*Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I .CAP VIII; La fisiocracia, ** La fisiocracia, op. Cit .pag: 99.
*** La fisiocracia, op. Cit .pag: 99.

Quesnay sostenía la idea de diferenciar a la sociedad en tres clases: La productora, integrada por los agricultores los mineros y los pescadores. La propietaria, compuesta por los propietarios - valga la redundancia- y quienes ejercerían soberanía. Por último la clase estéril, es decir la industria, el comercio, la servidumbre y los profesionales liberales. En su obra principal “Tableau économique”; sostuvo que los propietarios al arrendar sus fincas ( aquello por lo que se exaltaba su importancia social), y la implementación de inversiones sobre la infraestructura de la tierra (canales, caminos, sistemas de riegos etc.), conformaban el gastos de los agricultores, añadiendo también la existencia de otro dos tipos de anticipos que debe afrontar el agricultor: los “anuales”, que comprenden semillas, abonos, gastos de laboreo y cosecha, etc; y los “primitivos” que revisten el carácter de un capital duradero: animales de labranza, herramientas, etc. De esta forma el capital entregado a las clases estériles vuelven a los agricultores, repitiéndose el proceso hasta que se agotan las repercusiones y transferencia iniciadas a partir de la obtención del primer producto neto.
Los fisiócratas incluyeron dentro de la clase estéril al comercio, sin embargo veían con simpatía al intercambio de mercancías ya que su ejercicio libre aseguraba el buen precio. La libre competencia era un mecanismo beneficioso, por ello lo admitieron y impulsaron tanto el ámbito interno y en lo externo en el marco internacional. Se opusieron enérgicamente a la obtención de saldos favorables en metálico, esgrimiendo por un lado; que la acumulación de dinero esa vacua pues de esta forma un país extranjero no podría continuar comprando ya que la elevación de los precios internos estimularía las importaciones y por otro lado; señalan que la guerra de tarifas disminuyen las posibilidades de exportación de los países que la emprenden.


“LA ESCUELA CLASICA”

Como doctrina de pensamiento, la escuela económica clásica parte de los escritos de Smith, continúa con la obra de los economistas británicos Thomas Robert Malthus y David Ricardo, y culmina con la síntesis de John Stuart Mill.
Estos autores coincidían en la defensa de la propiedad privada y del mercado, entre otros principios sostuvieron la creencia en la libertad natural (laissez faire) y la importancia del crecimiento económico como medio para mejorar la condición de la existencia del hombre. Aseveraban que; sólo a través del principio de la competencia la “economía política” alcanzaría una seria pretensión de ser ciencia. Esta nueva visión nace a finales del siglo XVIII. Aproximadamente, entre la aparición de La Riqueza de las Naciones en 1776 hasta la muerte de John Stuart Mills en 1873.
Es menester tomar en cuenta que esta nueva concepción surge en un contexto de cambios económicos, producto de la incipiente industrialización. Principalmente en Inglaterra y más tarde en Francia y Alemania, proceso éste, que marcó la génesis del capitalismo. Esto también fue acompañado por sucesivas convulsiones sociales, pues, en afán de maximizar la producción se emplearon a niños y a mujeres para trabajar largas jornadas en los diferentes talleres textiles, marcando así los inicios de la protesta social y como decantación la organización del movimiento obrero, en procura de la defensa de sus derechos laborales.
También es de importancia mencionar el avance del tráfico internacional, especialmente de ultramar, a lo que se le adjunta, el desarrollo de infraestructuras por parte de las diferentes fábricas para expandir la producción interna, con el objeto de minimizar los costes de transportes de los productos, beneficiando el tráfico comercial interno. Las grandes innovaciones tecnológicas tuvieron un papel preponderante en este nuevo contexto, así pues, paulatinamente fue sustituyendo la fuerza hidráulica por el vapor, lo que permitió acelerar el ritmo de la producción industrial.


Estos avances afectaron al sector obrero, propiciando un sin numero de despidos, ya que las nuevas maquinas producían en menor tiempo una mayor cantidad de productos.
El alcance de la ciencia económica se amplió de manera considerable cuando Smith subrayó el papel determinante del consumo sobre el de la producción. Este autor confiaba en que era posible aumentar el nivel general de la vida del conjunto de la comunidad. Defendía la necesidad esencial de permitir que los individuos intentaran alcanzar su propio bienestar como elemento para aumentar la prosperidad de toda la sociedad.

● Adam Smith (1723-1790)

”…De un hombre rico solemos decir que tiene mucho dinero, y de un pobre que tiene poco. De un económico y ahorrador, o de uno que desea enriquecerse, suele decirse que es muy amante del dinero; y de un generoso o de un gastador, que lo mira con indiferencia. El enriquecerse y juntar moneda, la riqueza y el dinero, se tienen en el lenguaje vulgar por dos términos sinónimos por todos respectos…”*

El núcleo del pensamiento clásico esta constituido por los conceptos que elaboró Smith. Los mismos estaban impregnados del la filosofía empirista escéptica de Hume y los aportes de la escuela fisiocrática. Fundamentó la economía en la naturaleza humana, y de esta forma sostenía que “la utilidad del trabajo era la satisfacción de las pasiones del hombre”; negando que el interés dependa de la cantidad de dinero y en cambio considero que los beneficios e intereses resultaban de la importancia y evolución del comercio. El sistema de smith combinaba la teoría de la naturaleza humana con la teoría de la historia como forma peculiar de teología natural. Así pues la obra smithiana es gobernada por dos ideas fundamentales a saber: La primera es la consideración de que la moralidad de las acciones del hombre descansa en la simpatía o sentimiento semejante (fellow-feelling), añadiendo que la exteriorización de la simpatía, resulta de importante utilidad social, pues se convierte en una barrera que frena al egoísmo (selfishnees) innato propio del hombre. Mientras que por su parte la competencia lo limita. Por otro lado sostiene que el interés de los individuos actúa como una fuerza creadora, por lo cual un individuo que trata de satisfacer sus necesidades en persecución de su egoísmo, mejorará el bienestar económico de la sociedad.
En La riqueza de las naciones –su obra capital- , Smith realizó un profundo análisis de los procesos de creación y distribución de la riqueza. Demostró que la fuente fundamental de todos los ingresos, así como la forma en que se distribuye, radica en la diferenciación entre la renta, los salarios y los beneficios y/o ganancias. La tesis central de este escrito radica en la maximización del capital en la producción y distribución de las riquezas, abogando por la abolición de intervenciones gubernamentales sobre la economía nacional. Argumentaba que: “…El principal problema económico y político es la relación del individuo con el Estado y las funciones adecuadas del Estado en relación con sus miembros…”**. Según Smith, la producción y el intercambio de bienes aumenta, y por lo tanto también se eleva el



* Smith, Adam: “La riqueza de las naciones”; De los sistemas de economía política”. Libro cuatro, capitulo I. De los principios del sistema mercantil. Editado por J.C.Bryce; incluye las consideraciones concernientes a la primera formación del lenguaje, 1983. Pag: 243.
** Smith, Adam: “Constructor de un sistema” capitulo V, S.I. PAG: 107.

nivel de vida de la población, si el empresario privado, tanto industrial como comercial, puede actuar en libertad mediante una regulación y un control gubernamental mínimo. Según este pensador en el mundo económico existe una armonía natural que hace que la interferencia gubernamental sea innecesaria e indeseable en la mayoría de las materias. Para defender este concepto de un gobierno no intervencionista, Smith estableció el principio de la “mano invisible”: “…Cada individuo intenta que el ingreso anual de las sociedad sea tan grande como pueda (…), no intenta promover el bienestar público (…), prefiriendo apoyar la actividad doméstica en vez de la foránea, sólo busca su propia seguridad (…), y está conducido por una mano invisible que promueve un objetivo que no estaba en sus propósitos…*. En otros términos el individuo busca satisfacer sus propios intereses, y ello contribuye al bienestar social. De la misma manera, el mercado regula cuáles son las mercancías que han de producirse. La esencia de la economía de mercado es que en ella, todo se convierte en mercancías con un precio y que la oferta de estas mercancías es sensible a los cambios de precio.
Smith advierte que el cambio dinámico de la sociedad descansa en la acumulación de capitales el cual se encuentra condicionado por la distribución del ingreso entre las diversas clases sociales, particularmente, destaca la acción de los capitalistas y a los terratenientes. Argumentaba que estos dos sectores sociales son los únicos capaces de generar un excedente el cual, puede ser ahorrado y a priori utilizado en un futuro cercano para ampliar la producción. La acumulación de capital posibilita emplear trabajo y también utilizarlo en última instancia como un fondo de mantenimiento para la población trabajadora.
Sostenía que para aumentar lo bienes salariales es necesario que el capitalista “ahorre”, y ello sólo lo alcanzaría incrementando la tasa de beneficios, ella se convertiría en la única fuente de ahorro. Destacó los efectos de la acumulación de los beneficios de los empresarios, pues estos se podrían reinvertir en maquinarias y por medio de ello incrementar las posibilidades de división del trabajo, lo cual garantizaba el aumento de la producción y, por lo que esto conduciría a una mayor riqueza.
Según Smith, el mercado tiende a “organizarse espontáneamente”, pues cada individuo en ejercicio de sus facultades; conciencia y libertad y en procura de sus inclinaciones, promovería espontáneamente e inconcientemente el orden económico más favorable para la sociedad. Ya que, cada individuo trabaja necesariamente para hacer de la renta anual de la sociedad tan grande como pueda.


● Teoría del valor

Adam Smith puso el acento en el “proceso de los cambios”, sostenía que; “…El trabajo, únicamente, al disfrutar de un valor invariable es, pues, la medida real y definitiva con la cual puede compararse y apreciarse el valor de todas las mercancías, en todas las épocas y en todos los lugares. Por tal motivo el trabajo es su precio real…”**. Según él, cada hombre es rico o pobre de acuerdo con el grado en que puede procurarse la satisfacción de sus necesidades, ventajas y diversiones de la vida. El valor de un bien para la persona que lo posee y que no lo utilizara y/o lo cambiará por otro bien, es igual a la cantidad de trabajo que le permitiría adquirir el algún otro bien. El trabajo por consiguiente, es la medida real del valor de cambio de todos los bienes.






*Smith, Adam: “constructor de un sistema”. Unidad III. S.I, Pág.; 108.
** Economía política: Adam Smith y la escuela clásica, cap IX, S.I. Pag: 114.


Adviértase que no se razona en términos del trabajo que hubiera costado hacer el bien, sino, del trabajo que al comprador le hubiera costado hacer ese bien que posee el vendedor, en otras palabras, no se refiere a la inversión de trabajo en las cosas, sino al precio del trabajo en las mismas. Este autor sosteniente que el valor no se estima comúnmente en trabajo pues es difícil de medir, por ello se lo hace en dinero.
Según Smith “iguales cantidad de trabajo para el capitalista tiene igual valor para el trabajador”, sin embargo este último adquiere menos cantidad de bienes que el primero. Esto se aclara aún más cuando Smith analiza la composición del precio de los bienes. Señala que: “… El valor de los bienes equivale al trabajo incluido en ellos (…), cuando se produce en exceso no habrá más valor que el de cambio. Cuando se trata de un medio evolucionado participan en él, además del trabajo, el valor de la dirección, la destreza superior, el uso de las herramientas, y la tierra (…) y cada una de éstos factores le corresponde un tipo especial de retribución: el beneficio, el salario y la renta...”*. Este es el origen de la teoría de los factores de producción y la manera en que se los recompensa. En conclusión se entiende que Los salarios, el beneficio y la renta son las tres fuentes originarias de todo ingreso, así como también todo valor de cambio. Cualquier otro ingreso (intereses, impuesto, etc.) se derivan en última instancia de alguna de esos tres factores.

● División del trabajo

Dentro del compendio de libros que conforman a La Riqueza de las Naciones, Smith analizó las ventajas de la división del trabajo y del uso del dinero en las sociedades avanzadas. Según este autor: “…La división del trabajo, brota de una propensión de la naturaleza humana al cambio, por lo que cada individuo debe disponer de un excedente por encima de sus inmediatas necesidades, para poder intercambiarlo…”**. Argumenta que, la aceleración en el ritmo de la productividad no es más que el fruto de la división del trabajo”. Este razonamiento, lo ejemplifica de la siguiente manera: “… Una fabrica que produce alfileres, posee cierta cantidad de operarios que cumplen diferentes funciones. Algunos se dedican a desenvolver el alambre, otros, lo estiran y otros tantos, lo cortan (…). Para la fabricación de estos diminutos artículos se necesitan al menos alrededor de 18 operaciones. Si en una libra hay 4mil alfileres de tamaño mediano, 10 personas podrán hacer 48.000 alfileres. Cada una, entonces, hace 4.800 (…) Sin la división del trabajo, una sola persona no hubiera hecho ni 20 alfileres y posiblemente ni un alfiler…”***.
Smith reduce la ventaja de la división del trabajo a tres circunstancias: 1) Permite mejorar la destreza de los obreros, 2) El ahorro del tiempo y la maxisación de la producción, y por último; 3) La aplicación de las maquinarias. Para este autor la división del trabajo es la consecuencia de cierta tendencia humana a trocar, traficar y cambiar una cosa por otra, empero, esta división se encuentra limitada por la extensión del mercado.

● Beneficio e interés

Smith consideró el beneficio como un rendimiento del capital más que como una retribución del empresariado, así sostuvo: “…El beneficio es tan fluctuante que ni siquiera la persona ocupada en un negocio concreto puede estar siempre segura de cuál es su beneficio anual medio. Le influyen no sólo cualquier variación de los precios de la mercancía, sino la



*Economía política, op. Cit, Pág.115
**Smith, Adam: “Investigación acerca de la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones”. Cap II: Del principio que motiva la división del trabajo, Fondo de Cultura Económica, México, 1982. Pág.; 207.
*** Economía política, op. Cit, Pág.;126.

mejor o peor fortuna de sus competidores o clientes (…). Por tanto, el beneficio varía no sólo de año en año, sino de día en día…”*. Así definido es Smith al beneficio como un “ingreso derivado del stock”, mientras que al interés lo define como ingreso derivado del capital “por la persona que no lo emplea ella misma, sino que lo presta a otra”. La concepción de Smith sobre el beneficio aparece como la suma de dos pagos: 1) Un rendimiento por el capital adelantado, y 2) una compensación por el riesgo.

● Renta

Según Smith la renta depende de tres factores: 1) elementos de monopolio, 2) la idea de excedente, y 3) costes alternativos. La renta de la tierra, es un precio de monopolio. No guarda proporción alguna con lo que el propietario pueda haber invertido en su mejora, ni con la rentabilidad de la tierra, sino con lo que el colono puede dar. Smith definió la renta como 2el precio que se paga por el uso de la tierra”. La suma de la renta anual se determina generalmente mediante un acuerdo contractual entre el propietario, en el que el propietario tiene la ventaja, y de ahí que la renta se considere un rendimiento de monopolios.

● El precio del mercado frente al precio natural

Smith establece una dicotomía entre el precio real (es decir, el precio del mercado) y el precio natural. El primero se determina por la interacción de la oferta y la demanda a corto plazo; el segundo, por los costes de producción a largo plazo.
Así señala que: “…El precio de mercado de cualquier mercancía se regula por la proposición entre la cantidad que se lleva al mercado y la demanda de aquellos que están dispuestos a pagar el precio natural de la mercancía o el valor total de la renta, trabajo y beneficio que deben ser pagados para llevarla al mercado. Tales personas pueden ser denominadas “demandantes efectivos”, y su demanda es la demanda efectiva, puesto que, es suficiente para llevar al mercado dicha mercancía, muy diferente a la “demanda absoluta”. Un hombre muy pobre puede demandar, en cierto sentido, un carruaje con seis caballos, pero su demanda no es una demanda “efectiva”, ya que la mercancía nunca puede ser llevada al mercado para satisfacerle…”**. Este autor, sugiere la existencia de una curva de demanda con pendiente negativa. Así pues, el mendigo pobre, a quien le agradaría tener un carruaje y seis caballos, no puede permitírselo, pero con el tiempo, tal vez, si el precio bajase suficiente, podría adquirirlo. Otros demandantes, con diferentes grados de riqueza, podrían encontrarse con que su demanda se convirtiera en “efectiva” a precio más bajo. La demanda efectiva de Smith es alcanzada cuando no se produce ninguna variación en el gusto, rentas, precios de los demás bienes, números de demandantes y oferentes, y expectativas acerca del futuro, serían el precio de equilibrio y la cantidad producida a largo plazo. Este análisis gira sobre la existencia de la competencia, rivalidad que se presume existe entre los compradores y entre los vendedores de un mismo producto.
“… Adam Smith abrió notables posibilidades a la elaboración de las leyes que explicasen la economía de su época y permitiesen entrever sus perspectivas. La división del trabajo necesitaba del aumento de la población para que resultase posible en toda su efectividad técnica y en la correlativa constitución del mercado que absolviesen lo que produjeran. Sin embargo, dos hombres, filosóficamente emparentados con su obra, pusieron, por lo menos en apariencia, una sombra radiante a su luz. Fueron Malthus y Ricardo, quienes por su actitud científica y la rigidez mecánica que imprimieron a su pensamiento han merecido el injusto calificativo de pesimistas, con el que los distingue la historia de la economía política…”***.

*Smith, Adam: “Constructor de un sistema” capitulo V, S.I. Pág.; 123.
**Smith, Adam: “Constructor de un sistema” capitulo V, S.I. Pág. 115.
*** Economía Política: “El liberalismo Ortodoxo”, Cap: 10. S.I. Pág. 123.

● Thomas Robert Malthus (1766-1834)

Este autor, tendió a promover un sistema económico combinado, es decir, una actividad mixta y organizada entre la agricultura y el comercio, aunque no alcanzó a percibir las posibilidades que el tráfico internacional abriría al progreso y bienestar de la población.
Su teoría publicada en su libro “Ensayo sobre el principio de la población” (1798), en contradicción a las creencias optimistas prevalecientes en el transcurso siglo XIX, sostenía: “… El temor a que los rendimientos decrecientes, en relación al capital que se invirtiese en ellos (cultivos rurales), hicieran cada vez peor la situación de las clases menos pudientes…”*. Según Malthus, la población tiende a crecer más rápidamente que la oferta de alimentos disponible para sus necesidades. Cuando se produce un aumento de la producción de alimentos superior al crecimiento de la población, se estimula la tasa de crecimiento, así pues, según este economista: “… Los hechos han demostrado que el instinto genésico es una expresión de vitalidad cuando va unido a la creación de nuevas necesidades. O en otros términos, que el crecimiento de la población es saludable cuando se encauza por el mejoramiento cultural hacia la multiplicación de bienes y servicios, que lo presupone una demanda equivalente…”**.
Por otro lado, si la población aumenta demasiado en relación a la producción de alimentos, el crecimiento se frena debido a las hambrunas, las enfermedades y las guerras. Las faltas de subsistencia derivan en, en última instancia por dificultades en la distribución y el exceso de brazos sin empleo, que son la consecuencia de la falta de una educación adecuada para aumentar los bienes que se requieren y aún para requerirlos. De allí su famosa afirmación “La población crece en proporción geométrica, mientras que los alimentos en proporción aritmética”. Añade malthus que las consecuencias de las pestes, las guerras y el vicio actuarán como freno represivo del crecimiento de la población, argumenta también que la educación sobre las responsabilidades de los seres humanos, introducirán frenos preventivos de orden moral, que se cifraban en el casamiento tardío y la abstinencia de uniones fuera del matrimonio. De allí su famosa afirmación “La población crece en proporción geométrica, mientras que los alimentos en proporción aritmética”.
Las clases dirigentes de la época recibieron con agrado su obra porque favorecía el proteccionismo para los productores de la agricultura, insinuaba lo que Ricardo perfeccionó con el nombre de teoría de la renta, aconsejaba una conducta moral y de solidaridad social y se pronunciaba contra las leyes de pobres, cuya acción deletéra se estaba haciendo sentir. La evolución de la economía muestra que la labor de la sociedad pone a disposición de cada recién llegado “al banquete de la naturaleza”, los medios para que se disfrute de él, se eduque y una ves logrado su adiestramiento contribuya, con sus congéneres, a producir los bienes de que han de disfrutar en sus años de niñez y mocedad los nuevos incorporados a la población.

● David Ricardo (1772-1823)


“… Cualquier aumento de la cantidad de trabajo debe elevar el valor de este bien sobre el que se ha aplicado, así como cualquier disminución debe disminuir su valor…”***.


* Economía política, op. Cit, Pág.; 124.
** Economía política, op. Cit, Pág.; 125.
*** El análisis económico clásico (II): “El sistema ricardiano y sus críticos”. Cap; 7. S.I: PÁG: 160.

David Ricardo fue un economista británico nacido en Londres. Dejó la escuela a los 14 años para entrar a trabajar en una agencia de corretaje; a los 25 años de edad ya había ganado una fortuna invirtiendo en la bolsa. Lo que aseguró el lugar de Ricardo en la historia de la economía fue su capacidad de construir un sistema analítico general que permitía extraer conclusiones fundamentales sustentadas en unos pocos principios básicos. Su “sistema” era un monumento al proceso del razonamiento deductivo. Tres eran los principios fundamentales para el análisis de Ricardo, cada uno de los cuales había sido tomado de alguien más. Las tres proposiciones fundamentales eran: 1) la teoría clásica de la renta, 2) el principio de la población de Malthus y 3) la doctrina del fondo de salarios. Ricardo desplazó el centro de gravedad del análisis económico desde la producción a la distribución.
Este pensador vivió inmerso en un contexto político convulsionado, pues su Inglaterra natal se encontraba inmersa en un conflicto bélico con la Francia Imperialista Napoleónica. Tal situación perjudico notablemente la economía inglesa pues en el transcurso de 1740 a 1810, Napoleón realizó un bloqueo comercial impidiendo la entrada de granos extranjeros a este país.
Estos acontecimientos afectaron la situación del agricultor británico que debió aumentar su producción para alimentar a la población, y como contradicción las renta de las glebas creció notablemente. En el transcurso de 1815, se sanciona las “ley de granos”, la misma, trataba de proteger la actividad agrícola y mejorar la distribución de la renta con el fin de alcanzar un crecimiento económico.


● Teoría de la renta

David Ricardo definió a la renta como: “lo que se paga por el uso de las energías originarías e indestructibles del suelo”. Sostenía que: “…Las diferencias en la calidad de la tierra determinarán que, si bien los propietarios de las tierras fértiles obtendrían rentas cada vez más altas, la producción en las de peor calidad generaría sólo lo justo para cubrir los costos y no daría lugar a renta…”*. Puede argumentarse que la renta y los beneficios podrían aislarse considerando el caso de la tierra sin renta, en la cual el rendimiento neto consistiría enteramente en los ingresos del capital. Dicho de otra forma, la buena tierra no es ilimitada en cantidad y uniforme en calidad, ya sea por el aumento de la población o por que la tierra no es en todos los casos de primera calidad (infértil). En tal caso “la renta de la tierra dependerá de la diferencia de calidad de estas tierras”. Ricardo identificaba la renta en el margen “extensivo” (cuando se cultiva una tierra nueva), pero este autor aseveró que la renta también aparece a causa de los rendimientos decrecientes de la tierra de la misma calidad (margen intensivo).

● Teoría del valor y el precio
Tomando como base teórica los escritos de Smith, a los que le realizo ciertas correcciones que consideraba pertinente, Ricardo pensó que; “… La teoría del valor trabajo proporcionaba la mejor explicación general de los precios relativos y que la limitación de la teoría del trabajo a una “economía primitiva”, como hacía Smith, era innecesaria…”**. Sostenía que la relación entre valor y tiempo de trabajo empleado en la producción era una relación bien simple; “cualquier aumento de la cantidad de trabajo debe elevar el valor de este bien sobre el que se ha aplicado, así como cualquier disminución debe reducir su valor”. En otras palabras este autor creía que el valor del cambio de las cosas esta íntimamente ligado a la cantidad relativa de trabajo que se halla invertido en una producción. Sin embargo Ricardo
*“El sistema ricardiano y sus críticos”. Op. Cit. PÁG: 158 ** El análisis económico clásico (II): “El sistema ricardiano y sus críticos”. Cap; 7. S.I: PÁG: 160
se permitió una excepción a la regla anterior argumentando que existe “ciertos bienes”, cuyo valor esta determinado tan solo por su escasez. Por ello ningún trabajo puede aumentar la cantidad de dichos bienes y, por tanto, su valor no puede ser reducido por una mayor oferta de los mismos. Las cualificaciones más importantes de la teoría del valor trabajo se hicieron respecto al papel y a la importancia del capital, que se trata como “trabajo indirecto” o “incorporado”. Así pues distinguió entre el capital fijo y circulante. El primero perece rápidamente y tiene que ser producido con frecuencia, mientras que el capital circulante se “consume lentamente”. Por lo tanto, el valor aumentará a medida que aumente la proporción entre capital fijo y el capital circulante y en la medida que aumente la duración del capital. Ricardo reconoció dos maneras en las que el capital afecta al valor de los bienes: 1) el capital utilizando en la producción constituye un valor adicional al producto, y 2) el capital utilizado por unidad de tiempo tiene que ser recompensado (al tipo de interés corriente). Afirmaba que el tiempo como el trabajo son elementos muy importantes dentro del valor, de esta forma su teoría sostenía que las cantidades relativas de trabajo utilizado en la producción son los principales determinantes de los valores relativos. En una perspectiva dinámica, Ricardo pensaba que el crecimiento de la población acompañaba a la expansión económica, y que esta expansión llevaría consigo un aumento de las necesidades de alimentos, que podían satisfacerse sólo a costos más altos. A fin de mantener los salarios reales a su nivel anterior, serían necesarios salarios monetarios más altos, lo cual haría disminuir la participación de los beneficios en el producto. Con esta línea argumental, este economista, señaló que el proceso de expansión económica podía minar propios cimientos, es decir, la acumulación de capital a partir de los beneficios, de modo que, al reducirse la tasa de beneficio, emergería el estado estacionario, en el que ya no habría acumulación neta ni crecimiento. Ricardo observo. “…El valor de cambio de todos los bienes manufacturados extraídos de las minas o de la renta está siempre regulado por la mayor cantidad de trabajo necesariamente gastada en su producción…*. Este autor plantea una paradoja, pues el resultado lógico del crecimiento es el estancamiento. El estado estacionario aparece del modo siguiente: “la tasa media de salario se determina por la proporción entre el capital fijo y el circulante (fondo de salario) y población, mientras los beneficios son positivos el stock de capital aumenta y el aumento de la demanda de trabajo incrementa la tasa media de salario. Por cuanto la tasa de salario eleva por encima del nivel de subsistencia entran en juego las delicias de la vida doméstica.

● El salario

Para establecer su teoría del salario Ricardo asimila al trabajo a todas las cosas que se compran y venden, de donde tendrá un precio de mercado y otro natural. El precio natural es el necesario para permitir a los trabajadores subsistir y perpetuar su raza. Aclara que la facultad del trabajador es la de mantenerse así mismo y a la familia, y ello no depende de la cantidad de dinero que reciba en concepto de salario, sino de la cantidad de alimentos, artículos de primera necesidad que ese dinero pueda comprar. Cuando el precio del mercado es inferior al natural, la situación del trabajador es mala.

● Teoría cuantitativa del dinero y la balanza de pago

Este economista sostiene que el valor de los bienes expresados en dinero depende de la mayor o menor cantidad de moneda en circulación. A la mayor cantidad de moneda le corresponde precios más altos y viceversa. Los saldos favorables de la balanza de pagos hacen aumentar los precios internos con lo que se reducirá la exportación e incrementar las importaciones, provocando un flujo monetario hacía los países exportadores, volviendo a reducirse la cantidad de moneda en lo interno.


*“El sistema ricardiano y sus críticos”. Op. Cit. PÁG: 162.


● Los beneficios

Los beneficios tienden a variar en el mismo grado y sentido que el capital. Los requerimientos hacen subir los salarios pero siendo impuesto el precio por la cantidad relativa del trabajo invertido en los bienes. El crecimiento de los beneficios atrae naturalmente al capital. Esta tendencia de los beneficios (inclinación hacia debajo la curva de demanda), es detenida por mejoras sustanciales en las maquinarias utilizadas, así como los descubrimientos efectuados en la ciencia de la agricultura. Ricardo comprendió que el progreso económico dependía de los beneficios como atracción para la formación del capital.



● John Stuart Mill (1806-1873),
Filósofo y economista británico, hijo de James Mill; John Stuart Mill causó gran impacto en el pensamiento británico del siglo XIX, no sólo en filosofía y economía sino también en las áreas de ciencia política, lógica y ética. Se le considera figura puente entre la inquietud del siglo XVIII por la libertad, la razón y la exaltación del ideal científico y la tendencia del XIX hacia el empirismo y el colectivismo. En filosofía, sistematizó las doctrinas utilitaristas de su padre y de Jeremy Bentham en obras como Utilitarismo (1836), donde defendía que el conocimiento descansa sobre la experiencia humana y ponía de relieve el papel de la razón humana. Hijo de su época, vio conmoverse sus convicciones liberales ante los ataques de para hasta entonces nacientes pretensiones políticas. Su máxima aspiración fue la concreción de un “estado estacionario” donde solo progresarían las labores de la inteligencia y las exigencias de la cultura, concebida en su carácter intelectual. La desigualdad económica se hallaría atenuada. Sin dudas era u ideal melancólico para un siglo donde la pujanza económica ya anunciaba la extensión ilimitada del bienestar material. En su famosa obra “Principios de Economía Política”, Mill defendió aquellas prácticas que creía más acordes con la libertad individual, y recalcó que la libertad podía estar amenazada tanto por la desigualdad social como por la tiranía política. Sus sentencias son famosas: “… Encuentra que la falta de interés de los salarios en la empresa donde se hallan ocupados hace más promisorio el comunismo, desconoce el carácter fatal de las leyes de la distribución, aspira a la desaparición del asalariado, a la estatización de la renta del suelo y a la limitación del derecho a recibir bienes por herencia…”*. En todas estas opiniones la ciencia tiene poco que hacer, dado que encierran un fondo intencionado, pero deben recordarse por que están intercaladas en los textos donde enseña la economía política. En su ensayo Sobre la Libertad (1859), estudió las doctrinas socialistas premarxistas, y, aunque no llegó a ser considerado un socialista, luchó de forma muy activa por mejorar las condiciones de los trabajadores. . Aunque Mill aceptaba las teorías de sus predecesores clásicos, confiaba más en la posibilidad de educar a la clase obrera para que limitase su reproducción de lo que lo hacían Ricardo y Malthus. Además, Mill era un reformista que quería gravar con fuerza las herencias, e incluso permitir que el gobierno asumiera un mayor protagonismo a la hora de proteger a los niños y a los trabajadores. Fue muy crítico con las prácticas que desarrollaban las empresas y favorecía la gestión cooperativa de las fábricas por parte de los trabajadores. Mill representó un puente entre la economía clásica del laissez-faire y el Estado de bienestar. Resume las enseñanzas clásicas en las siguientes leyes:



* Economía política: “las doctrinas económicas”. S.I Pág.: 120.

● Ley del interés personal
Presupone que los individuos tratan de llegar al máximo del beneficio con el menor esfuerzo. Mill, aclaró que semejante actitud no implicaba aceptar que se cause daño a los demás.
● Ley de la libre competencia
La concurrencia de los miembros de la sociedad, individual y libremente, en el proceso de la producción y los cambios, lo que conduce a que cada uno trate de vender al mejor precio y adquirir al menor.
● La ley de la población

Supone su crecimiento más acelerado que el de las subsistencias. Mill se muestra neo-maltusiano, considera vergonzosa la existencia de familias numerosas, y se opone al matrimonio de los indigentes.

● Ley de oferta y demanda

Considera que el precio se fija a nivel en que se igualan las cantidades ofrecidas con las demandas. Sienta el principio de que el valor del mercado se regula por el juego de la oferta y la demanda, mientras que el normal resulta del costo de producción.

● Ley de salarios

El salario es determinado por la ley de oferta y demanda. En conjunto, el monto total de los salarios estaba dado por el capital disponible para ello. El salario corriente este se diferenciaba del “natural o necesario” porque éste contemplaba lo indispensable para la subsistencia y reproducción del trabajador. La mejora posible de los salarios era una consecuencia del aumento del capital disponible, o de la disminución de los brazos ofrecidos.

● Ley de la renta

Considera a la ley de la renta de la tierra como un beneficio que resulta de la diferencia de los costos de producción. Mill extiende el concepto a todos los bienes y servicios.

● La ley de cambio internacional

Para John Stuart Mill el comercio internacional o es una consecuencia de los costos comparados, según lo había deducido Ricardo, o bien de la oferta y la demanda.













“Conclusión”


El trabajo que se ha elaborado ha tenido como objeto demostrar la consolidación y evolución de la economía como disciplina científica, para cuyo caso nos fue preciso valernos de ciertos cortes espacio-temporales en los cuales aparecen diversas escuelas económicas, cuyos aportes sementaran a esta disciplina científica.
Hemos de considerar a la economía como una ciencia que estudia al hombre en boga de la satisfacción de sus necesidades. Por tal motivo en ente análisis se ha tenido en cuenta los procesos históricos, la evolución cultural, las aptitudes éticas, y desde luego la política, ya que la conjunción de estos factores condicionaran los diferentes aportes a la teoría económica.
A lo largo de este trabajo se abordo tres eje temáticos; “La Economía en la Antigüedad”, “El Mercantilismo” y por ultimo “La escuela Clásica”. Sus aportes fueron presentados en orden cronológico y contextualizado de acuerdo a la situación en la que emergen. Marcándose las particularidades más sobresalientes del accionar del “homo- económicus”
Es menester indicar, que esta elaboración es una más dentro de un compendio aún mayor de escritos económicos. Por tal caso el lector debe tomar en cuenta que se le presenta una elaboración que aunque subjetivamente seleccionada ha tratado de ser objetivada de manera tal que la estructura sobre la cual se ha escrito este edificio teórico tenga validez objetiva.

Bibliografía:


*Galeano, Eduardo: “Espejos”, una historia casi universal. Ed; Siglo veintiuno editores, Bs.As 2008 pag, 129.

*Mills, John Stuart: “Vida, pensamiento y obra”. Colección Grandes pensadores. Ed; PDA, S.L. Argentina 2005. Pag, 84.

* Romero, José Luís. “La alta Edad Media” ED. Fondo de cultura económica.

* Cortese, Antonio: “Historia Económica General y Social”, Problemas de la economía comercial e industrial del siglo XVII. Solución a la depresión económica: El mercantilismo.

* Smith, Adam: “La riqueza de las naciones”; De los sistemas de economía política”. Libro cuatro, capitulo I. De los principios del sistema mercantil. Editado por J.C.Bryce; incluye las consideraciones concernientes a la primera formación del lenguaje, 1983.

* Smith, Adam: “Investigación acerca de la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones”. Cap II: Del principio que motiva la división del trabajo, Fondo de Cultura Económica, México, 1982.

*Historia del pensamiento económico; Unidad 1. S.I.

*Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I.

* Historia del pensamiento económico: “El mercantilismo y el nacimiento del capitalismo”. Cáp. III .S.I. Unidad 2.

* Smith, Adam: “constructor de un sistema”. Unidad III. S.I,

* Economía política: Adam Smith y la escuela clásica, cap IX, S.I.

* Economía Política: “El liberalismo Ortodoxo”, Cap: 10.

* El análisis económico clásico (II): “El sistema ricardiano y sus críticos”. Cap; 7. S.I.

* Economía política: “las doctrinas económicas”. S.I.

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