Bienvenida

Este blog tiene por finalidad publicar los trabajos de investigaciòn bibliografica para la càtedra de Historia del Pensamiento Econòmico, que realizan los alumnos/as del Profesorado de Economìa y Gestiòn de las Organizaciones en el Instituto Superior de Formaciòn Docente Nº 42.
Queremos compartir nuestro trabajo con aquellas personas interesadas en la evoluciòn y cambios del pensamiento economico que ha realizado el hombre a travès de los tiempos.
Tiene por finalidad, ademàs, construir fundamentos cientìficos, para la acciòn docente en el area de Economìa.
Este blog solo puede realizarse, gracias al esfuerzo de los estudiantes que han creido en su propio potencial para estudiar y crecer.
Prof. Lic. Silvana Di Benedetto

miércoles, 26 de agosto de 2009

La Construccion de la Economìa en la Historia

Autora: Campos, Vanesa
Curso: 4to. de “Economía y gestión”
Instituto de formación Docente y técnica nº 42; “Leopoldo Marechal
Resumen informativo

“La construcción de la Economía en la historia”



INTRODUCCIÓN

“….- Rocinante, el corcel de don Quijote, era puro hueso:
-Metafísico estáis.
-Es que no como.
Rocinante rumiaba sus quejas, mientras Sancho Panza
alzaba la vos contra la explotación del escudero por el caballero.
Él se quejaba del pago que recibía por su mano de obra, no más que palos hambres, intemperies y promesas, y exigía un salario decoroso en dinero contante y sonante.
A don Quijote le resultaban despreciables esas expresiones de grosero materialismo. Invocando a sus colegas de la caballería andante, el hidalgo caballero sentenciaba: - Jamás los escuderos estuvieron asalariados, sino a merced.
Y prometía que Sancho Panza iba a ser gobernador del primer reino que su amo conquistara, y recibiría título de conde o de marqués.
Pero el plebeyo quería una relación laboral estable y con salario seguro.
HAN PASADO CUATRO SIGLOS. EN ESO ESTAMOS TODAVÍA-…”*






El trabajo que aquí se presenta tiene por objeto analizar la evolución de la ciencia económica y el desarrollo de los diferentes esquemas explicativos que se fueron aplicando a lo largo de la historia de la humanidad. Este informe presenta los siguientes ejes teóricos: “La economía en la antigüedad”, “El mercantilismo” y “La escuela clásica”. Sin embargo, es menester antes de continuar, establecer qué entendemos nosotros por ciencia económica. Nassau Señior en su POLITICAL ECONOMY, sostiene; “…- La economía (…) es la ciencia que trata de la naturaleza de la producción y distribución de la riqueza-…”**. A lo que podríamos agregar algunas consideraciones de John Stuart Mill: “…- La disciplina económica considera al hombre en cuanto individuo que aspira a poseer riquezas y que posee la capacidad de decidir qué medios utilizar para alcanzar tales fines. Por tanto el economista ejerce una abstracción: únicamente considera al hombre como ser que se dedica a la obtención de riquezas, dejando de lado toda otra pasión o móviles humanos-…”***.
En tanto que ciencia social, la economía aborda el estudia del hombre, o en términos de K. Marx, al “HOMBRE ECONÓMICO”, por cuanto este, transforma, modifica y adapta determinados objetos naturales, adecuándolos a las exigencias de sus necesidades, y se vale para ello, de ciertos medios o instrumentos proporcionado por la cultura. Así pues, el hombre se relaciona con la naturaleza a través de su actividad productiva (trabajo). Su producción conciente está destinada a la satisfacción de sus necesidades, lo que evidentemente implica accionar sobre el medio físico. De aquí que la ciencia económica, lo estudia sujeto a su entorno, a los procesos de producción, distribución, comercialización, y consumo de bienes y servicios, en procura de garantizarse ese bienestar






*Galeano, Eduardo: “Espejos”, una historia casi universal. Ed; Siglo veintiuno editores, Bs.As 2008 pag, 129.
** Señor, Nassau; “Historia del pensamiento económico”. Unidad 3, S.I. Pag; 169.
***Mills, John Stuart: “Vida, pensamiento y obra”. Colección Grandes pensadores. Ed; PDA, S.L. Argentina 2005. Pag, 84.


“LA ECONOMIA EN LA ANTIGÜEDAD”



Desde los albores de la historia, los hombres se han organizado en sociedades. Estas agrupaciones, han tenido como objeto, algún tipo de intercambio, con la finalidad última de satisfacer sus propias necesidades. Entendiendo a la necesidad como la sensación penosa que tenemos cuando carecemos de algo unido al deseo de satisfacerlo, podemos definir; al proceso económico, como a todas aquellas actividades emprendidas por las diferentes civilizaciones con el objeto de obtener medios para satisfacer sus necesidades. Lo que se debe tenerse en cuenta es que, estas necesidades han ido variando en función del tiempo, el espacio y las valoraciones éticas. Dicho esto, daremos cuenta de las modalidades que fue adoptando la ciencia económica desde la antigüedad hasta, y durante, el medioevo.
En esta unidad la arquitectura conceptual del pensamiento económico presentará por bastión a la “economía positiva”*. Siguiendo esta categoría de análisis empleada por John N. Keynes, los principios económicos estuvieron siempre ligados al concepto de “justicia”. Desde antaño, las diferentes jurisprudencias han tratado de prescribir las actividades económicas de las sociedades, así, lo justo se presentaba como la calificación de tres grandes sustantivos: “…El precio, el interés y el crecimiento económico. Cada cual refleja cierto grado de avance de las instituciones públicas-…”**. El precio implicaba la existencia del desarrollo del mercado y practicas de intercambio. El interés, hacía alusión a la aparición del crédito y el uso de dinero como medio susceptible a ser de transado. El crecimiento, se refiere a la construcción de territorialidad, y la subordinación de sus habitantes al poder de un mismo gobernante, único y para todos.
El dogmatismo moralista, esto es, “precio justo” - “salario justo”, que rige a la economía de estos tiempos, implica que, las diferentes aptitudes económicas tienden a sobrevalorar el concepto de: la belleza, la verdad, el bien, y como manifestación social ulterior, la justicia. Así por ejemplo, en la antigua Babilonia, civilización que ha crecido al los márgenes de los ríos Tigris y Éufrates, era común el desarrollo de practicas y actividades económicas agrícolas. Explotaban las tierras y para obtener una maximización de las extensiones cultivadas, debieron utilizar un método de riego, el cual consistía en la canalización de vías fluviales. Esta infraestructura era el producto del trabajo forzado. Los canales permitían un comercio fluvial entre las provincias que componían al Imperio. La existencia de un comercio local requería necesariamente, de un medio de intercambio valorado, de consistencia fiduciaria como el oro, plata, y en algunos casos, el plomo.
Hacía el siglo XVIII, a.C, el tráfico comercial entre las distintas ciudades mesopotámicas se había desarrollado sobremanera, existían prácticas bancarias, préstamos a intereses y letras de cambio. Ciertamente, era necesario algún tipo de práctica que regulara estas actividades económicas. Con gran atino el rey Babilónico confeccionó un código que, entre otras cuestiones, supervisaba el mantenimiento de canales, contratos laborales o de arrendamiento, e intercambios comerciales. Se fijaban alquileres y salarios, se establecían legislaciones sobre las familias y sus bienes, y se fijaban criterio conductuales a través de las disposiciones de “la Ley del Talíon”. El Código Hammurabi, fue la primera legislación escrita y las bases sobre la que se asentará el futuro Código Romano.
Al sureste de lo que hoy denominamos Iraq, se asentaba, sobre las costas del mar Mediterráneo, alrededor del 900 a.C., la tierra de Moisés, el reino de Judea. Este pueblo


* En su obra “The Scope and Methad of political Económy”, (pp. 34-35.), Keynes define a la ciencia positiva, como un estadio arcaico de la sociedad, como una “…ciencia regulativa o normativa, un cuerpo sistematizado donde se discuten criterios de lo que debería ser, y su preocupación es lo ideal en cuanto diferente a lo actual…”
** Historia del pensamiento económico; Unidad 1. S.I. Pag. 21.

nómade, pastoril y beduino, presentaba un proyecto de sociedad teocéntríca, que conformó una “sociedad normal”, una “…comunidad que no contenía a miembros iguales, en cuanto a capacidad o poder económico, sexo, edad, condición jurídica o laboral, sino a desiguales, y entre ellos algunos más vulnerables…”*. Este grupo humano procuraba que sobre la desigualdad no se erigiesen situaciones de privaciones, explotación o sometimiento de los menos favorecidos. En sucesión lógica con esta tipología, sus referencias a cuestiones económicas se inscriben en una “economía normativa”. Se busca conformé la norma ética la renuncia de una parte de los bienes poseídos en abundancia para compartirlos con los carecientes de ellos, este proceder, anticipaba pues, la “justicia social”. En lo económico, este valor moral se expresaba en el impuesto a la producción, préstamos de dinero, además de instituir el diezmo eclesiástico a los sacerdotes representantes de Yaveh.

▪ Contribuciones de los Griegos:

Los griegos han aportado elementos hasta entonces desapercibidos que contribuirán a la futura solidificación del corpus teórico de la economía. Los helénicos tomaron conciencia de la economía cuando ésta fue identificada como un proceso de autorregulación del mercado. De hecho la economía toma su nombre del “Económico”, tratado escrito por Jenófonte.
La economía que desarrollo esta civilización puede describirse como de “pre-mercado”, no por que no existiese un comercio de productos, sino como consecuencia de enfrentamientos intestinos en el transcurso de los años 500 a.C y 300 a.C. Desarrollaron actividades agrícolas, comercio de artículos de lujos, etc. Los diferentes pensadores griegos sometieron al razonamiento las capacidades autorreguladoras de los individuos, la toma de las desiciones y la maximización de la felicidad, desarrollando estructuras analíticas de importancia para la teoría económica como; el cálculo hedonístico, el valor subjetivo y la utilidad marginal decreciente.
Hesíodo, en el transcurso del siglo IX. A.C.; esbozó por primera ves el concepto de riqueza y trabajo del hombre, pero aun los mismos, tan imprescindibles para la economía moderna, se encontraban justificados dentro de la nebulosa cosmológica mítica.
Jenófonte, fue el primero en realizar un tratado económico, se centró en el análisis de las capacidades humanas dirigidas por un buen liderazgo, y a esta actitud como la principal variable de la administración. Según este pensador, “… Un buen administrador se esfuerza por incrementar el tamaño del excedente (…), esto se logra por medio de la habilidad, el orden y la división del trabajo-…”**. Afirmando que el proceso económico consiste en la utilización por parte de los hombres inteligentes, de la percepción y la razón para extraer de la naturaleza lo que es necesario para satisfacer sus necesidades evitando la incomodidad. Admitiendo que el comportamiento adquisitivo no se considera “natural”. En el “Hierón”, esté discípulo de Sócrates, introduce el concepto de “valor subjetivo”, refiriéndose a las desiciones y sensaciones que una elección puede provocarle a un individuo. Utiliza el diálogo entre Arístipo y Sócrates, como estrategia para desarrollar la idea de utilidad subjetiva, sosteniendo que algo es bueno o hermoso en relación con los propósitos a lo que se adapte bien, o malo y repugnante si no se adapta bien.
Desde otra posición y movilizado por el aspecto político, Platón se interesó por el óptimo de la combinación gobierno/economía. En la “República” proporciona el proyecto de una economía basada en varios principios claves: 1) Especialización y división del trabajo, como fundamentos económicos de toda ciudad. Estos dos elementos son la fuente de eficiencia y productividad. 2) Distribución de los bienes; los mismos debían dispersarse a través de un mercado, constituyéndose el dinero como medio de intercambio. Por otra parte el



*Historia del pensamiento económico. Unidad 1. S.I Pag: 26.
** Historia del pensamiento económico. Unidad 1. S.I. Pag: 17.

mercado debía ser regulado por un administrador. 3) Abogó por la especialización de clase, por la que un grupo de elite de gobernantes capaces y nobles, serían adiestrados para dirigir la economía política. Platón pretendió pergeniar una “economía ideal” y a diferencia de Jenófonte, sostuvo que el beneficio y el interés (es decir, el beneficio sobre el dinero) amenazan al Status quo. En tanto que Protágoras, pensador relativistas, sostuvo que no existía ninguna verdad objetiva, argumentando que el “hombre es la medida de todas las
Cosas”. Siguiendo los estudios de S. T. Lowry*, Protágoras anticipó dos de los elementos más básicos de la teoría económica moderna; 1) La maximización del mercado a través de la asignación de recursos y 2) El uso de la mediación hedonística en la evaluación de la elección.
Por su parte Aristóteles, en sus Tópicos y Retórica realizó un análisis exhaustivo de las elecciones adecuadas para la toma de desiciones públicas, en estos pasajes, desarrolló el concepto de “valor” en términos de comparaciones incrementales, basándose para ello, en la utilidad marginal subjetiva. Sostuvo el intercambio aislado como opuesto al intercambio de mercado, sin embargo, los economistas han definido al intercambio aislado como la acción de intercambio de bienes entre dos individuos de acuerdo a sus preferencias subjetivas, sin referencias o alternativas que puede presentar un mercado. Por otro lado el intercambio en el mercado se produce cuando los individuos se ven influenciados a partir de las sensaciones de intercambios continuos y omnipresentes entre un gran número de participantes en un mercado organizado e informado, cuyo resultado final es el precio públicamente conocido. En sus escritos enfrentó los postulados de su maestro, optó por el desarrollo de una economía mixta, defendió la propiedad privada para todas las clases, promoviendo la eficiencia económica lo que engendraría la paz social y el desarrollo de carácter moral. Teniendo en cuenta que en la época de Aristóteles, funcionaba una economía distributiva, es lógico que perciba al intercambio como un proceso bilateral en el que ambas partes aumentarían su bienestar. La condición necesaria para esto es que dos partes de un comercio potencial que tengan un excedente, estén dispuestos a sacrificarlo a cambio del bien de una y otra. Dentro del gran compendio de sistematizaciones que realiza este filósofo, se desprende la existencia de ciertas condiciones para la materialización de un comercio, en primer lugar es necesario que exista un excedente. Deben hacerse estimaciones subjetivas entre los individuos que comercian, acerca del valor de un excedente. Además los individuos tienen que reconocer la ventaja mutua del intercambio, por último, si surge la disputa en un intercambio aislado, la proporción adecuada entre los que intercambian debe ser determinada por una autoridad administrativa, teniendo en cuenta la justicia y el bienestar del estado. Así como Platón, Aristóteles, consideró al comportamiento adquisitivo como una amenaza para la sociedad y la economía. Creía que la moneda acuñada permitía el desarrollo de un intercambio innecesario que conlleva a la acumulación de riquezas, esto debe ser desaprobado por el buen estado, a diferencia del intercambio necesario de las economías domesticas que se encuentra limitado por la familia y la utilidad marginal decreciente.

● Contribuciones Romanas y el pensamiento económico medieval

El imperio romano, cuya estructura social conglomeraba a esclavos, campesinos, artesanos, comerciantes, coronados por una aristocracia civil y militar. Desarrollo importantes actividades comerciales, por ejemplo; la guerra, entendida como un sostén económico relevante para este entonces. La venta y tráfico de esclavos, como así también la colonización de nuevos pueblos. En el transcurso de los siglos sustituyó a Grecia como cabeza del pensamiento occidental, empero, no produjo importantes trabajos en economía. La gran realización de la sociedad romana fue el derecho. El mismo se subdividía en un “derecho civil”, aplicado a las relaciones entre los individuos (jus civile), y una especie de “derecho común”, utilizado para regular las relaciones comerciales y de otro tipo entre los no

*En el análisis desarrollado en The Archeology of Economic, pag: 159, S.T, Lowry afirma que la doctrina del hombre- medida de Protágoras es la idea matriz de la teoría del valor y la idea del individualismo subjetivo.

ciudadanos o entre ciudadanos y no ciudadanos (“jus gentium”). A su vez este último cuerpo jurídico, se convirtió en el depósito de los principios económicos. De esta forma el derecho a la propiedad privada y la celebración de los contratos se convirtieron subsiguientemente en el sostén principal de los sistemas legales en el mundo occidental.
Es importante destacar la aparición un fenómeno de vital relevancia, que afectará en gran medida el transcurso de la historia, el “cristianismo”. Su filosofía, hizo saltar a la palestra de la moral, la creencia de un Reino de Dios, pretendiendo dejar de lado las bondades de la riqueza, como así también brindar consuelo al pobre. Proponiendo un destino manifiesto y el advenimiento de una vida eterna en un paraíso celestial así como el de una justicia divina.
La decadencia del imperio Romano, estuvo directamente ligado a la incapacidad de la monarquía romana de elaborar una defensa territorial frente a las distintas invasiones bárbaras que asolaron a las comarcas del imperio entre los siglos V y VII. Estas invasiones sumadas a la falta de comunicaciones propias de la época, provocaron la disgregación del Imperio, cuya consecuencia directa fue la adquisición de una marcada autonomía de las autoridades nobiliarias, los condes, duques y marqueses. Este proceso histórico es conocido como la “época medieval”. Una de las características de esta época es la aparición del “feudalismo”.
El feudalismo, fue una organización social, política y económica. Este sistema se caracterizó por la “…Concesión de feudos (casi siempre en forma de tierras y trabajo) a cambio de una prestación política y militar, por medio de un contrato sellado por un juramento de homenaje y fidelidad (…) El feudalismo unía la prestación política y militar a la posesión de tierras con el propósito de preservar a la Europa medieval de su desintegración en innumerables señoríos independientes…”*. El marco económico y social del feudo era análogo al de la “Polis” griega. El producto de la gleba se obtenía utilizando técnicas agrícolas relativamente primitivas. El producto se obtenía en pequeña escala, por ello puede considerarse como una “economía de subsistencia”.
Mientras tanto en el oriente próximo, adquiría gran importancia por su organización, extensión territorial y avances en las ciencias el Imperio Islámico. Esta importante civilización fue la que aportó al occidente un sistema de representación numérico. Para la economía, la contribución más importante de la cultura árabe fue la reintroducción de la filosofía Aristotélica al occidente, que luego influirá sobremanera en la filosofía escolástica.

● La escolástica y la economía

Durante la época medieval, la Iglesia católica sostuvo un papel preponderante sobre todo en lo que atañe los aspectos de la vida en sociedad. De aquí que sostuviera una división jerárquica, tripartita. En otras palabras, propendía a la organización social dividida en; los que trabajan la tierra (campesinos), los que Orán (la clase clerical) y los que guerrean (las milicias). Como guardiana del código moral de la sociedad medieval, el principal interés de la clerecía era la justicia, no el intercambio. “… Estableció el razonamiento económico en dos vías diferentes que no se reunieron hasta después de más de medio milenio; la idea del valor determinado por el coste, por una parte y el valor determinado por la demanda, por la otra...”**
Como se ha mencionado con anterioridad, las doctrinas Aristotélicas introducidas al occidente por el tráfico comercial con el mundo Árabe, serán absorbidas y sintetizadas por la Iglesia cristiana. Alberto Magno, uno de los primeros aristotélicos Latinos, sostuvo la idea de que el valor en el intercambio debe ajustarse a las condiciones de producción. Esta idea esta en directa relación con lo que sostenía Aristóteles, empero Alberto, argumentó la existencia de un orden natural y un orden económico, en los que las cosas se valoran de modo diferente, pues en el orden económico los bienes se miden en relación con el trabajo. Esta deducción es

*Romero, José Luís. “La alta Edad Media” ED. Fondo de cultura económica. PP, 157-15 ** Historia del pensamiento económico. Unidad 1. S.I. Pag: 29.

producto de una “conjunción cruzada”, del modelo aristotélico, advirtiendo que si el precio de mercado no cubre los costes de producción ésta con el tiempo cesará.
El discípulo de Alberto, Tomás de Aquino, se percato de las deficiencias del razonamiento de su maestro y vio que para completarla debía atribuir mayor importancia a las necesidades humanas. En este punto Tomás parfraceo a San Agustín, sosteniendo; “… Los hombres no ordenan siempre las cosas según el orden natural, pues los hombres valoran más a una joya que a una criada…”*. Este teólogo, introdujo la instrucción moral en la economía, en consecuencia, la teoría de la demanda de Aquino nunca fue más allá de la simple noción de los bienes en comparación con el lugar que ocupan en el orden natural de la creación. Reafirmo la “doble medida” de los bienes (valor de uso frente valor de cambio) e introduce la necesidad en la fórmula del precio. Argumentando que el precio variaba con la necesidad, esta teorización se fue ampliando con el tiempo e introduciendo nuevos conceptos como la utilidad, la demanda efectiva y el deseo absoluto. Los aportes de Aquino sirvieron para denunciar a las fuerzas del mercado como antagonistas de la justicia. De aquí que la doctrina de la usura fuese una practica condenada por la iglesia. Definiendo a la usura como una transacción “en la que se pide más de lo que se da”. En latín, la usura significa pago por el uso del dinero en una transacción que produce una ganancia.


“EL MERCANTILISMO”

En este eje, se expondrá aquellos aportes más destacados del “pensamiento mercantilista”, término acuñado por primera vez en 1763, por un economista francés llamado Miranbeau.
Esta escuela económica surge en las postrimerías del siglo XVII, alcanzando su cúspide teórica en el transcurso del siglo XVIII. Impondrá como máxima la idea de que las exportaciones son las bases sobre la cual se generaban las riquezas de las naciones, así pues, la función del Estado es la de fomentar las exportaciones, mientras que al mismo tiempo debía de restringir las importaciones, ya que esta última afectaba negativamente a la producción nacional, pues disminuía la demanda de bienes producidos. Los mercantilistas sostendrán la necesidad de alcanzar un superávit en el saldo de la balanza comercial (+ exportaciones y en cambio - importaciones). Con tal objetivo pretendían el establecimiento de medidas proteccionistas y en general, de todo tipo de disposiciones tendientes a fomentar las exportaciones y restringir las importaciones.
Con el fin de no caer en un simplismo diacrónico, es menester rastrear las raíces teóricas que sementaran al pensamiento mercantilista. Con tal motivo es preciso situarnos en la época que los historiadores llaman el período “Renacentista”. Este proceso histórico es la transición entre el fin del sistema feudal y el advenimiento de los “estados- nación” modernos. La acción expansiva de la Iglesia durante la edad media, produjo una nivelación espiritual en el hombre de Europa. Proporcionó el concepto de “libertad” como un instrumento de progreso, a lo que se le sumará en nomenclatura, con fines económicos, el fundamento ulterior de las “Cruzadas”. Esta beligerante peregrinación a tierra Santa, puso en descubierto algunas semejanzas como; “… La igualdad religiosa, la vocación para una gran empresa y el relativo parecido institucional de los pueblos de Europa…”**. Aunque también se hicieron visibles las diferencias culturales pues, cada pueblo era una nación.
El ideal europeo trataba de vincular tres principios: la fé y la jerarquía, la volición y el conocimiento. En síntesis el tipo humano se conformaba de acuerdo al ideal eclesiástico de la igualdad y la libertad.



*Historia del pensamiento económico. Unidad 1. S.I. Pag: 30.
**Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I. pag: 58.

El renacimiento es un período de descubrimientos y de exaltación artística. Las invenciones prácticas llevaron implícitos un sello de intensión nacional, empeño apostólico y afirmación del individuo. La ciencia y la técnica participan en la eclosión renacentista, así pues la invención del papel hace posible la imprenta como medio de ilustración popular. La ciencia natural evoluciona en el campo de la botánica y los seres animados, favoreciendo la extensión de la esperanza de vida con lo cual se contribuyó una explosión demográfica. Los europeos se embarcaron en largas travesías, de exploración y de conquistas, así pues se llaga a América. Debe destacarse también la irrupción de una nueva clase social, la “burguesía”, que desarrollara un importante papel en la historia económica social y cultural de Europa, destronando así a la antigua nobleza feudal.
Hacia finales del siglo XV, la población de occidente alcanza un alto grado de madurez, lo que le permite romper con la unidad religiosa en la que se había forjado. La inquisición, como el fanatismo radicalizado, la venta de indulgencia a cambio de beneficios económicos, comenzaron a minar los soportes de la institución eclesiástica católica. A lo que se le puede sumar el enfrentamiento por el rito de la “transustanciación” del cuerpo de Cristo en “pan”, así también la contienda por el idioma con el cual se celebraba las liturgias (latín), todo ello coronado por la censura de la libre interpretación de los libros sagrados. Germinado por dichas circunstancias nace un nuevo movimiento clerical con una importante llegada social, denominado “protestantismo” luterano o calvinista. El cual luchará por la libre interpretación de los textos sagrados, la celebración de las misas en el idioma local de los habitantes, etc. Estas fisuras obligaron a la iglesia Católica Apostólica Romana, a realizar un “cisma”, modificando las bases sobre las cuales se había consolidado política y económicamente.
Es menester entender que la teoría mercantilista surge como un aparato de poder y organización nacional, así pues, los “Estados modernos” son la esencia de esta doctrina económica. “… El mercantilismo es un sistema eminentemente unificador que tendió a destruir todos los particularismos, con el fin de alcanzar una unidad de Estado (…) exigía que la circulación interior sea absolutamente libre, de modo que las manufacturas no experimenten aumento de precio y puedan lanzarse con probabilidades de éxito a la conquista de mercados exteriores…”*. Según los autores mercantilistas, el Estado debe intervenir, impulsar, ordenar y expandir la actividad económica de una nación, pues es el “vigilante y promotor” de la misma. El responsable de poner en marcha medios internos y externos de enriquecimiento y de seguridad. Sostenían la necesidad de mantener una distribución desigual de la renta, con una política fundamentalmente de “salarios bajos”, argumentando que “el sufrimiento es terapéutico”, pues consideraban que; “… El trabajo debía mantenerse a nivel de subsistencia (…), dado la baja condición moral de las clases inferiores, los salarios elevados los llevaría a toda clase de excesos, por ejemplo la embriagadez y el libertinaje (…), si los salarios estuvieran por encima del nivel de subsistencia, la búsqueda de gratificación física, llevaría al vicio, a la ruina moral y a la pobreza…”**. De igual forma creían en la utilidad de la pobreza, así postulan la famosa teoría, “La función de oferta de trabajo inclinada hacía atrás”; en ella sostenían que: “… Así como el trabajo se presenta como un factor constante de capital, la cantidad del factor trabajo es de importancia fundamental para la economía…”***. Así pues, el aumento de la prosperidad, representada en forma de un aumento de salario medio para el conjunto de la economía, ha de desalentarse, por que la cantidad del factor trabajo disminuiría en consecuencia. Esta pléyade de autores centró sus estudios en el comercio y las finanzas internacionales, el dinero y su acumulación, el déficit y el superávit, entre otras valoraciones.




* Cortese, Antonio: “Historia Económica General y Social”, Problemas de la economía comercial e industrial del siglo XVII. Solución a la depresión económica: El mercantilismo; pp.: 205-206.
** Historia del pensamiento económico: “El mercantilismo y el nacimiento del capitalismo”. Cáp. III .S.I. Unidad 2. S.I. pag; 52.
***“El mercantilismo y el nacimiento del capitalismo”. Op.Cit; pag: 53

Debe considerarse dentro de la evolución del mercantilismo tres etapas: La primera de ella corresponde a la época de escasez monetaria anteriores al descubrimiento de América, cuya consecuencia fue la introducción de abundantes cantidades de oro y plata. La segunda marca el comienzo y desarrollo del intercambio internacional de mercancías orientándose a mantener el equilibrio monetario a través de gravámenes a la producción. Por último la tercera etapa; alcanzada con la difusión de la multilateralidad de los intercambios.
Esta doctrina es en Europa el signo económico de un lapso creador de bienes materiales, empero, no se manifiesta con las mismas características en las naciones que lo practicaron. “…Gran Bretaña fue principalmente comercial y naval, Alemania y Austria propendieron al aumento de la población, en Italia al crecimiento del comercio y los bancos, se propiciaron con una gran distinción social para las casas generalmente nobles que practicaban el tráfico…”*. España por su lado, para prohibir la salida de metálicos, se muestra decididamente bullonista, aunque hace un esfuerzo para que se estimule la industria. Esta política del Estado, levantará críticas, entre ellas la del jesuita Juan de Mariana, quien argumentaba que la alteración del valor intrínseco de la moneda que proponía la política bullonista, conllevaría al desorden y al prevaricato en la administración.
Por su parte Francia se encamina hacía una lenta industrialización, se destacan dentro de una importante lista de escritores de economía gala a Juan Bodín, quien sostuvo que; “…La economía es impulsada por el interés individual, al cual se deben la división del trabajo y los cambios sin perjuicio de la Influencia de la sociedad natural de los hombres…”**. Pero quizás la fugura más influyente en el mercantilismo francés fue la de Juan Bautista Colbert, quien tras la muerte de Mazarino se convirtió en el ministro de economía de Luis XIV. Este pensador desde un principio rechaza la idea del bullonismo -mercantilista de la primera etapa, abogando por una industrialización intensa, propiciando un proteccionismo aduanero; organizando una corporación de productores y comerciantes, disminuyendo los impuestos fiscales y estimulando la construcción naval con el objeto de poseer barcos propios necesarios para transportar los productos. Sostenía que el comercio interior debía ser liberado de aduanas, portazgos y peajes de toda especie, y aunque teóricamente se pronuncio por la más absoluta libertad de comercio, la verdad es que impuso un régimen de proteccionismo aduanero férreo. Su obra ha dejado una marca indeleble a la industria Francesa.

● El despotismo ilustrado

El despotismo o si se prefiere “absolutismo”, es un concepto político que hace referencia a un sistema de gobierno que caracterizará a las monarquías europeas del siglo XVIII. El mismo se centraba en el poder absoluto del monarca, considerado este, portador de una divinidad intrínseca por lo que los súbditos debían acatar la voluntad del rey sin requerimiento. La expresión más alta del absolutismo monárquico fue la de Luis XIV el llamado “Rey Sol”, emperador de Francia.
El absolutismo es un producto propio de la edad moderna. La misma se caracteriza por la génesis de las nacionalidades, la consolidación de los estados nacionales y la encarnación de su poder en la figura del rey. Cuyas, acciones despóticas conducirá en Francia al levantamiento y la rebeldía individual de la Burguesía frente al “status quo” vigente, desencadenando así, la revolución Francesa en 1789. El despotismo, es fundamentado por la filosofía ilustrada, un ejemplo de ello es el “Leviatán”, de Hobbes.
Es menester mencionar que la “época moderna”, es el período en él que se rompe definitivamente con la tradición y el razonamiento de la época medieval. Los avances científicos y los desarrollos alcanzados por las ciencias naturales influirán sobres las ideas sociales y políticas como también en los tratados filosóficos. .


* Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I. pag, 75.
**Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I .CAP VIII; La fisiocracia, pag: 91.
● La fisiocracia

“… El mercantilismo fue un instrumento eficaz para la diferenciación política de las nacionalidades, revistiéndolas también de carácter económico e imprimiéndoles modalidades propias en la evolución del bienestar. Era fundamentalmente gobierno. Su impulso descendía sobre los medios de producción y de comercio, organizándolos para que actuasen de acuerdo con la formula doctrinaria que se inspiraba en la acción del Estado…”*. En la consolidación de los estados nacionales y en su constante crecimiento, la doctrina mercantilista deja de ofrecer respuestas positivas para la satisfacción de las necesidades individuales y colectivas. Por tal motivo, se comienza a gestar una reacción intelectual, denominada por la historia como “La fisiocracia”. Estos escritores centraron sus esfuerzos en la búsqueda de la libertad humana en el fecundo terreno del mejoramiento material. A tal efecto sostenían: “… La sociedad occidental descansa en la realización plena de las individualidades, en su perfeccionamiento moral y material, en su capacidad de acercamiento, solidaridad, inventiva, determinación y esfuerzo, mientras que el sistema mercantilista los constreñía y regimentaba…”**. Así pues autores como Bosiguellebert advierten la debilidad del sistema mercantilista, exaltando la necesidad de elevar a un plano más destacado el valor social y económico de la agricultura. John Law tiende a desconocer el valor insuperable que se atribuía a los metales preciosos, exaltando en cambio, el valor del dinero como promotor de actividad económica, otorgándole a la tierra la categoría de respaldo de la moneda, poniéndola a la par y aún estimándola superior a aquellos.
Esta corriente estuvo en boga durante la segunda mitad del siglo XVIII, en Francia. El fundador de la escuela fue Francois Quesnay, medico real de Luis XIV. Este autor basó sus escritos económicos argumentando la generosidad de la naturaleza y la circulación del dinero. Él creía en un determinismo social, el cual se pergeñaba en el derecho del individuo de elaborar independientemente su propio destino. Entre otro fisiócratas se pueden destacar a; Le Mercier de la Reviere, Mirabeau, Duppont y Jacques Turgot. Todos ellos construyeron sus teorías económicas asimilando los hechos económicos a los procesos de la fisiología. Según los fisiócratas, toda la riqueza de una nación es generada por la agricultura por ello preconizaban la mejora de todos los sistemas de cultivo para aumentar la productividad de la agricultura y con la ayuda del comercio, la riqueza pasaba de los agricultores al resto de la sociedad. Duppont, definía a la fisiocracia como; “La ciencia del orden”, mientras que Le Mercier de la Reviere subrayaba la tesis del fundador con las siguientes palabras; “…Propiedad, seguridad, libertad, he allí, finalmente todo el orden social completo…”***. Atribuían a la naturaleza una grandeza universal e inmutable, por tal razón, ponían a la economía por encima de las fronteras políticas, siendo esto, la consecuencia de la naturaleza humana. La fe depositada en el orden natural, propendería a la confianza en que cada individuo encontrará sus mejores posibilidades, acercándose así a la mejor economía. Ello anticipaba la idea hedónica en la ciencia; de ahí la frase del Dr. De Gournay “laissez faire, laissez passer” (dejar hacer, dejar pasar). Además sostenían la idea de que los individuos son lo átomos de una sociedad cuya actuación está determinada de manera mecánica, por lo tanto el estado – argumentaban-, debía reducir sus funciones, y con ello suprimir los reglamentos impuesto contra la libertad y la propiedad.
El sistema fisiocrático llego a la conclusión de que la labor económica se traduce en un resultado cuyo valor neto es la resta de los gastos en bienes y servicios que insume producir una mercancía, proclamando que; el “producto neto” es exclusivamente el fruto de la agricultura, pues es el único caso en el que la riqueza creada supera a la consumida. Con este criterio consideraron “estéril” al sector social integrado por los artesanos, industriales y comerciantes, que gana, es decir; transfieren riquezas, pero no las producen, ya que esta tarea la realizan los agricultores.


*Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I .CAP VIII; La fisiocracia, ** La fisiocracia, op. Cit .pag: 99.
*** La fisiocracia, op. Cit .pag: 99.

Quesnay sostenía la idea de diferenciar a la sociedad en tres clases: La productora, integrada por los agricultores los mineros y los pescadores. La propietaria, compuesta por los propietarios - valga la redundancia- y quienes ejercerían soberanía. Por último la clase estéril, es decir la industria, el comercio, la servidumbre y los profesionales liberales. En su obra principal “Tableau économique”; sostuvo que los propietarios al arrendar sus fincas ( aquello por lo que se exaltaba su importancia social), y la implementación de inversiones sobre la infraestructura de la tierra (canales, caminos, sistemas de riegos etc.), conformaban el gastos de los agricultores, añadiendo también la existencia de otro dos tipos de anticipos que debe afrontar el agricultor: los “anuales”, que comprenden semillas, abonos, gastos de laboreo y cosecha, etc; y los “primitivos” que revisten el carácter de un capital duradero: animales de labranza, herramientas, etc. De esta forma el capital entregado a las clases estériles vuelven a los agricultores, repitiéndose el proceso hasta que se agotan las repercusiones y transferencia iniciadas a partir de la obtención del primer producto neto.
Los fisiócratas incluyeron dentro de la clase estéril al comercio, sin embargo veían con simpatía al intercambio de mercancías ya que su ejercicio libre aseguraba el buen precio. La libre competencia era un mecanismo beneficioso, por ello lo admitieron y impulsaron tanto el ámbito interno y en lo externo en el marco internacional. Se opusieron enérgicamente a la obtención de saldos favorables en metálico, esgrimiendo por un lado; que la acumulación de dinero esa vacua pues de esta forma un país extranjero no podría continuar comprando ya que la elevación de los precios internos estimularía las importaciones y por otro lado; señalan que la guerra de tarifas disminuyen las posibilidades de exportación de los países que la emprenden.


“LA ESCUELA CLASICA”

Como doctrina de pensamiento, la escuela económica clásica parte de los escritos de Smith, continúa con la obra de los economistas británicos Thomas Robert Malthus y David Ricardo, y culmina con la síntesis de John Stuart Mill.
Estos autores coincidían en la defensa de la propiedad privada y del mercado, entre otros principios sostuvieron la creencia en la libertad natural (laissez faire) y la importancia del crecimiento económico como medio para mejorar la condición de la existencia del hombre. Aseveraban que; sólo a través del principio de la competencia la “economía política” alcanzaría una seria pretensión de ser ciencia. Esta nueva visión nace a finales del siglo XVIII. Aproximadamente, entre la aparición de La Riqueza de las Naciones en 1776 hasta la muerte de John Stuart Mills en 1873.
Es menester tomar en cuenta que esta nueva concepción surge en un contexto de cambios económicos, producto de la incipiente industrialización. Principalmente en Inglaterra y más tarde en Francia y Alemania, proceso éste, que marcó la génesis del capitalismo. Esto también fue acompañado por sucesivas convulsiones sociales, pues, en afán de maximizar la producción se emplearon a niños y a mujeres para trabajar largas jornadas en los diferentes talleres textiles, marcando así los inicios de la protesta social y como decantación la organización del movimiento obrero, en procura de la defensa de sus derechos laborales.
También es de importancia mencionar el avance del tráfico internacional, especialmente de ultramar, a lo que se le adjunta, el desarrollo de infraestructuras por parte de las diferentes fábricas para expandir la producción interna, con el objeto de minimizar los costes de transportes de los productos, beneficiando el tráfico comercial interno. Las grandes innovaciones tecnológicas tuvieron un papel preponderante en este nuevo contexto, así pues, paulatinamente fue sustituyendo la fuerza hidráulica por el vapor, lo que permitió acelerar el ritmo de la producción industrial.


Estos avances afectaron al sector obrero, propiciando un sin numero de despidos, ya que las nuevas maquinas producían en menor tiempo una mayor cantidad de productos.
El alcance de la ciencia económica se amplió de manera considerable cuando Smith subrayó el papel determinante del consumo sobre el de la producción. Este autor confiaba en que era posible aumentar el nivel general de la vida del conjunto de la comunidad. Defendía la necesidad esencial de permitir que los individuos intentaran alcanzar su propio bienestar como elemento para aumentar la prosperidad de toda la sociedad.

● Adam Smith (1723-1790)

”…De un hombre rico solemos decir que tiene mucho dinero, y de un pobre que tiene poco. De un económico y ahorrador, o de uno que desea enriquecerse, suele decirse que es muy amante del dinero; y de un generoso o de un gastador, que lo mira con indiferencia. El enriquecerse y juntar moneda, la riqueza y el dinero, se tienen en el lenguaje vulgar por dos términos sinónimos por todos respectos…”*

El núcleo del pensamiento clásico esta constituido por los conceptos que elaboró Smith. Los mismos estaban impregnados del la filosofía empirista escéptica de Hume y los aportes de la escuela fisiocrática. Fundamentó la economía en la naturaleza humana, y de esta forma sostenía que “la utilidad del trabajo era la satisfacción de las pasiones del hombre”; negando que el interés dependa de la cantidad de dinero y en cambio considero que los beneficios e intereses resultaban de la importancia y evolución del comercio. El sistema de smith combinaba la teoría de la naturaleza humana con la teoría de la historia como forma peculiar de teología natural. Así pues la obra smithiana es gobernada por dos ideas fundamentales a saber: La primera es la consideración de que la moralidad de las acciones del hombre descansa en la simpatía o sentimiento semejante (fellow-feelling), añadiendo que la exteriorización de la simpatía, resulta de importante utilidad social, pues se convierte en una barrera que frena al egoísmo (selfishnees) innato propio del hombre. Mientras que por su parte la competencia lo limita. Por otro lado sostiene que el interés de los individuos actúa como una fuerza creadora, por lo cual un individuo que trata de satisfacer sus necesidades en persecución de su egoísmo, mejorará el bienestar económico de la sociedad.
En La riqueza de las naciones –su obra capital- , Smith realizó un profundo análisis de los procesos de creación y distribución de la riqueza. Demostró que la fuente fundamental de todos los ingresos, así como la forma en que se distribuye, radica en la diferenciación entre la renta, los salarios y los beneficios y/o ganancias. La tesis central de este escrito radica en la maximización del capital en la producción y distribución de las riquezas, abogando por la abolición de intervenciones gubernamentales sobre la economía nacional. Argumentaba que: “…El principal problema económico y político es la relación del individuo con el Estado y las funciones adecuadas del Estado en relación con sus miembros…”**. Según Smith, la producción y el intercambio de bienes aumenta, y por lo tanto también se eleva el



* Smith, Adam: “La riqueza de las naciones”; De los sistemas de economía política”. Libro cuatro, capitulo I. De los principios del sistema mercantil. Editado por J.C.Bryce; incluye las consideraciones concernientes a la primera formación del lenguaje, 1983. Pag: 243.
** Smith, Adam: “Constructor de un sistema” capitulo V, S.I. PAG: 107.

nivel de vida de la población, si el empresario privado, tanto industrial como comercial, puede actuar en libertad mediante una regulación y un control gubernamental mínimo. Según este pensador en el mundo económico existe una armonía natural que hace que la interferencia gubernamental sea innecesaria e indeseable en la mayoría de las materias. Para defender este concepto de un gobierno no intervencionista, Smith estableció el principio de la “mano invisible”: “…Cada individuo intenta que el ingreso anual de las sociedad sea tan grande como pueda (…), no intenta promover el bienestar público (…), prefiriendo apoyar la actividad doméstica en vez de la foránea, sólo busca su propia seguridad (…), y está conducido por una mano invisible que promueve un objetivo que no estaba en sus propósitos…*. En otros términos el individuo busca satisfacer sus propios intereses, y ello contribuye al bienestar social. De la misma manera, el mercado regula cuáles son las mercancías que han de producirse. La esencia de la economía de mercado es que en ella, todo se convierte en mercancías con un precio y que la oferta de estas mercancías es sensible a los cambios de precio.
Smith advierte que el cambio dinámico de la sociedad descansa en la acumulación de capitales el cual se encuentra condicionado por la distribución del ingreso entre las diversas clases sociales, particularmente, destaca la acción de los capitalistas y a los terratenientes. Argumentaba que estos dos sectores sociales son los únicos capaces de generar un excedente el cual, puede ser ahorrado y a priori utilizado en un futuro cercano para ampliar la producción. La acumulación de capital posibilita emplear trabajo y también utilizarlo en última instancia como un fondo de mantenimiento para la población trabajadora.
Sostenía que para aumentar lo bienes salariales es necesario que el capitalista “ahorre”, y ello sólo lo alcanzaría incrementando la tasa de beneficios, ella se convertiría en la única fuente de ahorro. Destacó los efectos de la acumulación de los beneficios de los empresarios, pues estos se podrían reinvertir en maquinarias y por medio de ello incrementar las posibilidades de división del trabajo, lo cual garantizaba el aumento de la producción y, por lo que esto conduciría a una mayor riqueza.
Según Smith, el mercado tiende a “organizarse espontáneamente”, pues cada individuo en ejercicio de sus facultades; conciencia y libertad y en procura de sus inclinaciones, promovería espontáneamente e inconcientemente el orden económico más favorable para la sociedad. Ya que, cada individuo trabaja necesariamente para hacer de la renta anual de la sociedad tan grande como pueda.


● Teoría del valor

Adam Smith puso el acento en el “proceso de los cambios”, sostenía que; “…El trabajo, únicamente, al disfrutar de un valor invariable es, pues, la medida real y definitiva con la cual puede compararse y apreciarse el valor de todas las mercancías, en todas las épocas y en todos los lugares. Por tal motivo el trabajo es su precio real…”**. Según él, cada hombre es rico o pobre de acuerdo con el grado en que puede procurarse la satisfacción de sus necesidades, ventajas y diversiones de la vida. El valor de un bien para la persona que lo posee y que no lo utilizara y/o lo cambiará por otro bien, es igual a la cantidad de trabajo que le permitiría adquirir el algún otro bien. El trabajo por consiguiente, es la medida real del valor de cambio de todos los bienes.






*Smith, Adam: “constructor de un sistema”. Unidad III. S.I, Pág.; 108.
** Economía política: Adam Smith y la escuela clásica, cap IX, S.I. Pag: 114.


Adviértase que no se razona en términos del trabajo que hubiera costado hacer el bien, sino, del trabajo que al comprador le hubiera costado hacer ese bien que posee el vendedor, en otras palabras, no se refiere a la inversión de trabajo en las cosas, sino al precio del trabajo en las mismas. Este autor sosteniente que el valor no se estima comúnmente en trabajo pues es difícil de medir, por ello se lo hace en dinero.
Según Smith “iguales cantidad de trabajo para el capitalista tiene igual valor para el trabajador”, sin embargo este último adquiere menos cantidad de bienes que el primero. Esto se aclara aún más cuando Smith analiza la composición del precio de los bienes. Señala que: “… El valor de los bienes equivale al trabajo incluido en ellos (…), cuando se produce en exceso no habrá más valor que el de cambio. Cuando se trata de un medio evolucionado participan en él, además del trabajo, el valor de la dirección, la destreza superior, el uso de las herramientas, y la tierra (…) y cada una de éstos factores le corresponde un tipo especial de retribución: el beneficio, el salario y la renta...”*. Este es el origen de la teoría de los factores de producción y la manera en que se los recompensa. En conclusión se entiende que Los salarios, el beneficio y la renta son las tres fuentes originarias de todo ingreso, así como también todo valor de cambio. Cualquier otro ingreso (intereses, impuesto, etc.) se derivan en última instancia de alguna de esos tres factores.

● División del trabajo

Dentro del compendio de libros que conforman a La Riqueza de las Naciones, Smith analizó las ventajas de la división del trabajo y del uso del dinero en las sociedades avanzadas. Según este autor: “…La división del trabajo, brota de una propensión de la naturaleza humana al cambio, por lo que cada individuo debe disponer de un excedente por encima de sus inmediatas necesidades, para poder intercambiarlo…”**. Argumenta que, la aceleración en el ritmo de la productividad no es más que el fruto de la división del trabajo”. Este razonamiento, lo ejemplifica de la siguiente manera: “… Una fabrica que produce alfileres, posee cierta cantidad de operarios que cumplen diferentes funciones. Algunos se dedican a desenvolver el alambre, otros, lo estiran y otros tantos, lo cortan (…). Para la fabricación de estos diminutos artículos se necesitan al menos alrededor de 18 operaciones. Si en una libra hay 4mil alfileres de tamaño mediano, 10 personas podrán hacer 48.000 alfileres. Cada una, entonces, hace 4.800 (…) Sin la división del trabajo, una sola persona no hubiera hecho ni 20 alfileres y posiblemente ni un alfiler…”***.
Smith reduce la ventaja de la división del trabajo a tres circunstancias: 1) Permite mejorar la destreza de los obreros, 2) El ahorro del tiempo y la maxisación de la producción, y por último; 3) La aplicación de las maquinarias. Para este autor la división del trabajo es la consecuencia de cierta tendencia humana a trocar, traficar y cambiar una cosa por otra, empero, esta división se encuentra limitada por la extensión del mercado.

● Beneficio e interés

Smith consideró el beneficio como un rendimiento del capital más que como una retribución del empresariado, así sostuvo: “…El beneficio es tan fluctuante que ni siquiera la persona ocupada en un negocio concreto puede estar siempre segura de cuál es su beneficio anual medio. Le influyen no sólo cualquier variación de los precios de la mercancía, sino la



*Economía política, op. Cit, Pág.115
**Smith, Adam: “Investigación acerca de la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones”. Cap II: Del principio que motiva la división del trabajo, Fondo de Cultura Económica, México, 1982. Pág.; 207.
*** Economía política, op. Cit, Pág.;126.

mejor o peor fortuna de sus competidores o clientes (…). Por tanto, el beneficio varía no sólo de año en año, sino de día en día…”*. Así definido es Smith al beneficio como un “ingreso derivado del stock”, mientras que al interés lo define como ingreso derivado del capital “por la persona que no lo emplea ella misma, sino que lo presta a otra”. La concepción de Smith sobre el beneficio aparece como la suma de dos pagos: 1) Un rendimiento por el capital adelantado, y 2) una compensación por el riesgo.

● Renta

Según Smith la renta depende de tres factores: 1) elementos de monopolio, 2) la idea de excedente, y 3) costes alternativos. La renta de la tierra, es un precio de monopolio. No guarda proporción alguna con lo que el propietario pueda haber invertido en su mejora, ni con la rentabilidad de la tierra, sino con lo que el colono puede dar. Smith definió la renta como 2el precio que se paga por el uso de la tierra”. La suma de la renta anual se determina generalmente mediante un acuerdo contractual entre el propietario, en el que el propietario tiene la ventaja, y de ahí que la renta se considere un rendimiento de monopolios.

● El precio del mercado frente al precio natural

Smith establece una dicotomía entre el precio real (es decir, el precio del mercado) y el precio natural. El primero se determina por la interacción de la oferta y la demanda a corto plazo; el segundo, por los costes de producción a largo plazo.
Así señala que: “…El precio de mercado de cualquier mercancía se regula por la proposición entre la cantidad que se lleva al mercado y la demanda de aquellos que están dispuestos a pagar el precio natural de la mercancía o el valor total de la renta, trabajo y beneficio que deben ser pagados para llevarla al mercado. Tales personas pueden ser denominadas “demandantes efectivos”, y su demanda es la demanda efectiva, puesto que, es suficiente para llevar al mercado dicha mercancía, muy diferente a la “demanda absoluta”. Un hombre muy pobre puede demandar, en cierto sentido, un carruaje con seis caballos, pero su demanda no es una demanda “efectiva”, ya que la mercancía nunca puede ser llevada al mercado para satisfacerle…”**. Este autor, sugiere la existencia de una curva de demanda con pendiente negativa. Así pues, el mendigo pobre, a quien le agradaría tener un carruaje y seis caballos, no puede permitírselo, pero con el tiempo, tal vez, si el precio bajase suficiente, podría adquirirlo. Otros demandantes, con diferentes grados de riqueza, podrían encontrarse con que su demanda se convirtiera en “efectiva” a precio más bajo. La demanda efectiva de Smith es alcanzada cuando no se produce ninguna variación en el gusto, rentas, precios de los demás bienes, números de demandantes y oferentes, y expectativas acerca del futuro, serían el precio de equilibrio y la cantidad producida a largo plazo. Este análisis gira sobre la existencia de la competencia, rivalidad que se presume existe entre los compradores y entre los vendedores de un mismo producto.
“… Adam Smith abrió notables posibilidades a la elaboración de las leyes que explicasen la economía de su época y permitiesen entrever sus perspectivas. La división del trabajo necesitaba del aumento de la población para que resultase posible en toda su efectividad técnica y en la correlativa constitución del mercado que absolviesen lo que produjeran. Sin embargo, dos hombres, filosóficamente emparentados con su obra, pusieron, por lo menos en apariencia, una sombra radiante a su luz. Fueron Malthus y Ricardo, quienes por su actitud científica y la rigidez mecánica que imprimieron a su pensamiento han merecido el injusto calificativo de pesimistas, con el que los distingue la historia de la economía política…”***.

*Smith, Adam: “Constructor de un sistema” capitulo V, S.I. Pág.; 123.
**Smith, Adam: “Constructor de un sistema” capitulo V, S.I. Pág. 115.
*** Economía Política: “El liberalismo Ortodoxo”, Cap: 10. S.I. Pág. 123.

● Thomas Robert Malthus (1766-1834)

Este autor, tendió a promover un sistema económico combinado, es decir, una actividad mixta y organizada entre la agricultura y el comercio, aunque no alcanzó a percibir las posibilidades que el tráfico internacional abriría al progreso y bienestar de la población.
Su teoría publicada en su libro “Ensayo sobre el principio de la población” (1798), en contradicción a las creencias optimistas prevalecientes en el transcurso siglo XIX, sostenía: “… El temor a que los rendimientos decrecientes, en relación al capital que se invirtiese en ellos (cultivos rurales), hicieran cada vez peor la situación de las clases menos pudientes…”*. Según Malthus, la población tiende a crecer más rápidamente que la oferta de alimentos disponible para sus necesidades. Cuando se produce un aumento de la producción de alimentos superior al crecimiento de la población, se estimula la tasa de crecimiento, así pues, según este economista: “… Los hechos han demostrado que el instinto genésico es una expresión de vitalidad cuando va unido a la creación de nuevas necesidades. O en otros términos, que el crecimiento de la población es saludable cuando se encauza por el mejoramiento cultural hacia la multiplicación de bienes y servicios, que lo presupone una demanda equivalente…”**.
Por otro lado, si la población aumenta demasiado en relación a la producción de alimentos, el crecimiento se frena debido a las hambrunas, las enfermedades y las guerras. Las faltas de subsistencia derivan en, en última instancia por dificultades en la distribución y el exceso de brazos sin empleo, que son la consecuencia de la falta de una educación adecuada para aumentar los bienes que se requieren y aún para requerirlos. De allí su famosa afirmación “La población crece en proporción geométrica, mientras que los alimentos en proporción aritmética”. Añade malthus que las consecuencias de las pestes, las guerras y el vicio actuarán como freno represivo del crecimiento de la población, argumenta también que la educación sobre las responsabilidades de los seres humanos, introducirán frenos preventivos de orden moral, que se cifraban en el casamiento tardío y la abstinencia de uniones fuera del matrimonio. De allí su famosa afirmación “La población crece en proporción geométrica, mientras que los alimentos en proporción aritmética”.
Las clases dirigentes de la época recibieron con agrado su obra porque favorecía el proteccionismo para los productores de la agricultura, insinuaba lo que Ricardo perfeccionó con el nombre de teoría de la renta, aconsejaba una conducta moral y de solidaridad social y se pronunciaba contra las leyes de pobres, cuya acción deletéra se estaba haciendo sentir. La evolución de la economía muestra que la labor de la sociedad pone a disposición de cada recién llegado “al banquete de la naturaleza”, los medios para que se disfrute de él, se eduque y una ves logrado su adiestramiento contribuya, con sus congéneres, a producir los bienes de que han de disfrutar en sus años de niñez y mocedad los nuevos incorporados a la población.

● David Ricardo (1772-1823)


“… Cualquier aumento de la cantidad de trabajo debe elevar el valor de este bien sobre el que se ha aplicado, así como cualquier disminución debe disminuir su valor…”***.


* Economía política, op. Cit, Pág.; 124.
** Economía política, op. Cit, Pág.; 125.
*** El análisis económico clásico (II): “El sistema ricardiano y sus críticos”. Cap; 7. S.I: PÁG: 160.

David Ricardo fue un economista británico nacido en Londres. Dejó la escuela a los 14 años para entrar a trabajar en una agencia de corretaje; a los 25 años de edad ya había ganado una fortuna invirtiendo en la bolsa. Lo que aseguró el lugar de Ricardo en la historia de la economía fue su capacidad de construir un sistema analítico general que permitía extraer conclusiones fundamentales sustentadas en unos pocos principios básicos. Su “sistema” era un monumento al proceso del razonamiento deductivo. Tres eran los principios fundamentales para el análisis de Ricardo, cada uno de los cuales había sido tomado de alguien más. Las tres proposiciones fundamentales eran: 1) la teoría clásica de la renta, 2) el principio de la población de Malthus y 3) la doctrina del fondo de salarios. Ricardo desplazó el centro de gravedad del análisis económico desde la producción a la distribución.
Este pensador vivió inmerso en un contexto político convulsionado, pues su Inglaterra natal se encontraba inmersa en un conflicto bélico con la Francia Imperialista Napoleónica. Tal situación perjudico notablemente la economía inglesa pues en el transcurso de 1740 a 1810, Napoleón realizó un bloqueo comercial impidiendo la entrada de granos extranjeros a este país.
Estos acontecimientos afectaron la situación del agricultor británico que debió aumentar su producción para alimentar a la población, y como contradicción las renta de las glebas creció notablemente. En el transcurso de 1815, se sanciona las “ley de granos”, la misma, trataba de proteger la actividad agrícola y mejorar la distribución de la renta con el fin de alcanzar un crecimiento económico.


● Teoría de la renta

David Ricardo definió a la renta como: “lo que se paga por el uso de las energías originarías e indestructibles del suelo”. Sostenía que: “…Las diferencias en la calidad de la tierra determinarán que, si bien los propietarios de las tierras fértiles obtendrían rentas cada vez más altas, la producción en las de peor calidad generaría sólo lo justo para cubrir los costos y no daría lugar a renta…”*. Puede argumentarse que la renta y los beneficios podrían aislarse considerando el caso de la tierra sin renta, en la cual el rendimiento neto consistiría enteramente en los ingresos del capital. Dicho de otra forma, la buena tierra no es ilimitada en cantidad y uniforme en calidad, ya sea por el aumento de la población o por que la tierra no es en todos los casos de primera calidad (infértil). En tal caso “la renta de la tierra dependerá de la diferencia de calidad de estas tierras”. Ricardo identificaba la renta en el margen “extensivo” (cuando se cultiva una tierra nueva), pero este autor aseveró que la renta también aparece a causa de los rendimientos decrecientes de la tierra de la misma calidad (margen intensivo).

● Teoría del valor y el precio
Tomando como base teórica los escritos de Smith, a los que le realizo ciertas correcciones que consideraba pertinente, Ricardo pensó que; “… La teoría del valor trabajo proporcionaba la mejor explicación general de los precios relativos y que la limitación de la teoría del trabajo a una “economía primitiva”, como hacía Smith, era innecesaria…”**. Sostenía que la relación entre valor y tiempo de trabajo empleado en la producción era una relación bien simple; “cualquier aumento de la cantidad de trabajo debe elevar el valor de este bien sobre el que se ha aplicado, así como cualquier disminución debe reducir su valor”. En otras palabras este autor creía que el valor del cambio de las cosas esta íntimamente ligado a la cantidad relativa de trabajo que se halla invertido en una producción. Sin embargo Ricardo
*“El sistema ricardiano y sus críticos”. Op. Cit. PÁG: 158 ** El análisis económico clásico (II): “El sistema ricardiano y sus críticos”. Cap; 7. S.I: PÁG: 160
se permitió una excepción a la regla anterior argumentando que existe “ciertos bienes”, cuyo valor esta determinado tan solo por su escasez. Por ello ningún trabajo puede aumentar la cantidad de dichos bienes y, por tanto, su valor no puede ser reducido por una mayor oferta de los mismos. Las cualificaciones más importantes de la teoría del valor trabajo se hicieron respecto al papel y a la importancia del capital, que se trata como “trabajo indirecto” o “incorporado”. Así pues distinguió entre el capital fijo y circulante. El primero perece rápidamente y tiene que ser producido con frecuencia, mientras que el capital circulante se “consume lentamente”. Por lo tanto, el valor aumentará a medida que aumente la proporción entre capital fijo y el capital circulante y en la medida que aumente la duración del capital. Ricardo reconoció dos maneras en las que el capital afecta al valor de los bienes: 1) el capital utilizando en la producción constituye un valor adicional al producto, y 2) el capital utilizado por unidad de tiempo tiene que ser recompensado (al tipo de interés corriente). Afirmaba que el tiempo como el trabajo son elementos muy importantes dentro del valor, de esta forma su teoría sostenía que las cantidades relativas de trabajo utilizado en la producción son los principales determinantes de los valores relativos. En una perspectiva dinámica, Ricardo pensaba que el crecimiento de la población acompañaba a la expansión económica, y que esta expansión llevaría consigo un aumento de las necesidades de alimentos, que podían satisfacerse sólo a costos más altos. A fin de mantener los salarios reales a su nivel anterior, serían necesarios salarios monetarios más altos, lo cual haría disminuir la participación de los beneficios en el producto. Con esta línea argumental, este economista, señaló que el proceso de expansión económica podía minar propios cimientos, es decir, la acumulación de capital a partir de los beneficios, de modo que, al reducirse la tasa de beneficio, emergería el estado estacionario, en el que ya no habría acumulación neta ni crecimiento. Ricardo observo. “…El valor de cambio de todos los bienes manufacturados extraídos de las minas o de la renta está siempre regulado por la mayor cantidad de trabajo necesariamente gastada en su producción…*. Este autor plantea una paradoja, pues el resultado lógico del crecimiento es el estancamiento. El estado estacionario aparece del modo siguiente: “la tasa media de salario se determina por la proporción entre el capital fijo y el circulante (fondo de salario) y población, mientras los beneficios son positivos el stock de capital aumenta y el aumento de la demanda de trabajo incrementa la tasa media de salario. Por cuanto la tasa de salario eleva por encima del nivel de subsistencia entran en juego las delicias de la vida doméstica.

● El salario

Para establecer su teoría del salario Ricardo asimila al trabajo a todas las cosas que se compran y venden, de donde tendrá un precio de mercado y otro natural. El precio natural es el necesario para permitir a los trabajadores subsistir y perpetuar su raza. Aclara que la facultad del trabajador es la de mantenerse así mismo y a la familia, y ello no depende de la cantidad de dinero que reciba en concepto de salario, sino de la cantidad de alimentos, artículos de primera necesidad que ese dinero pueda comprar. Cuando el precio del mercado es inferior al natural, la situación del trabajador es mala.

● Teoría cuantitativa del dinero y la balanza de pago

Este economista sostiene que el valor de los bienes expresados en dinero depende de la mayor o menor cantidad de moneda en circulación. A la mayor cantidad de moneda le corresponde precios más altos y viceversa. Los saldos favorables de la balanza de pagos hacen aumentar los precios internos con lo que se reducirá la exportación e incrementar las importaciones, provocando un flujo monetario hacía los países exportadores, volviendo a reducirse la cantidad de moneda en lo interno.


*“El sistema ricardiano y sus críticos”. Op. Cit. PÁG: 162.


● Los beneficios

Los beneficios tienden a variar en el mismo grado y sentido que el capital. Los requerimientos hacen subir los salarios pero siendo impuesto el precio por la cantidad relativa del trabajo invertido en los bienes. El crecimiento de los beneficios atrae naturalmente al capital. Esta tendencia de los beneficios (inclinación hacia debajo la curva de demanda), es detenida por mejoras sustanciales en las maquinarias utilizadas, así como los descubrimientos efectuados en la ciencia de la agricultura. Ricardo comprendió que el progreso económico dependía de los beneficios como atracción para la formación del capital.



● John Stuart Mill (1806-1873),
Filósofo y economista británico, hijo de James Mill; John Stuart Mill causó gran impacto en el pensamiento británico del siglo XIX, no sólo en filosofía y economía sino también en las áreas de ciencia política, lógica y ética. Se le considera figura puente entre la inquietud del siglo XVIII por la libertad, la razón y la exaltación del ideal científico y la tendencia del XIX hacia el empirismo y el colectivismo. En filosofía, sistematizó las doctrinas utilitaristas de su padre y de Jeremy Bentham en obras como Utilitarismo (1836), donde defendía que el conocimiento descansa sobre la experiencia humana y ponía de relieve el papel de la razón humana. Hijo de su época, vio conmoverse sus convicciones liberales ante los ataques de para hasta entonces nacientes pretensiones políticas. Su máxima aspiración fue la concreción de un “estado estacionario” donde solo progresarían las labores de la inteligencia y las exigencias de la cultura, concebida en su carácter intelectual. La desigualdad económica se hallaría atenuada. Sin dudas era u ideal melancólico para un siglo donde la pujanza económica ya anunciaba la extensión ilimitada del bienestar material. En su famosa obra “Principios de Economía Política”, Mill defendió aquellas prácticas que creía más acordes con la libertad individual, y recalcó que la libertad podía estar amenazada tanto por la desigualdad social como por la tiranía política. Sus sentencias son famosas: “… Encuentra que la falta de interés de los salarios en la empresa donde se hallan ocupados hace más promisorio el comunismo, desconoce el carácter fatal de las leyes de la distribución, aspira a la desaparición del asalariado, a la estatización de la renta del suelo y a la limitación del derecho a recibir bienes por herencia…”*. En todas estas opiniones la ciencia tiene poco que hacer, dado que encierran un fondo intencionado, pero deben recordarse por que están intercaladas en los textos donde enseña la economía política. En su ensayo Sobre la Libertad (1859), estudió las doctrinas socialistas premarxistas, y, aunque no llegó a ser considerado un socialista, luchó de forma muy activa por mejorar las condiciones de los trabajadores. . Aunque Mill aceptaba las teorías de sus predecesores clásicos, confiaba más en la posibilidad de educar a la clase obrera para que limitase su reproducción de lo que lo hacían Ricardo y Malthus. Además, Mill era un reformista que quería gravar con fuerza las herencias, e incluso permitir que el gobierno asumiera un mayor protagonismo a la hora de proteger a los niños y a los trabajadores. Fue muy crítico con las prácticas que desarrollaban las empresas y favorecía la gestión cooperativa de las fábricas por parte de los trabajadores. Mill representó un puente entre la economía clásica del laissez-faire y el Estado de bienestar. Resume las enseñanzas clásicas en las siguientes leyes:



* Economía política: “las doctrinas económicas”. S.I Pág.: 120.

● Ley del interés personal
Presupone que los individuos tratan de llegar al máximo del beneficio con el menor esfuerzo. Mill, aclaró que semejante actitud no implicaba aceptar que se cause daño a los demás.
● Ley de la libre competencia
La concurrencia de los miembros de la sociedad, individual y libremente, en el proceso de la producción y los cambios, lo que conduce a que cada uno trate de vender al mejor precio y adquirir al menor.
● La ley de la población

Supone su crecimiento más acelerado que el de las subsistencias. Mill se muestra neo-maltusiano, considera vergonzosa la existencia de familias numerosas, y se opone al matrimonio de los indigentes.

● Ley de oferta y demanda

Considera que el precio se fija a nivel en que se igualan las cantidades ofrecidas con las demandas. Sienta el principio de que el valor del mercado se regula por el juego de la oferta y la demanda, mientras que el normal resulta del costo de producción.

● Ley de salarios

El salario es determinado por la ley de oferta y demanda. En conjunto, el monto total de los salarios estaba dado por el capital disponible para ello. El salario corriente este se diferenciaba del “natural o necesario” porque éste contemplaba lo indispensable para la subsistencia y reproducción del trabajador. La mejora posible de los salarios era una consecuencia del aumento del capital disponible, o de la disminución de los brazos ofrecidos.

● Ley de la renta

Considera a la ley de la renta de la tierra como un beneficio que resulta de la diferencia de los costos de producción. Mill extiende el concepto a todos los bienes y servicios.

● La ley de cambio internacional

Para John Stuart Mill el comercio internacional o es una consecuencia de los costos comparados, según lo había deducido Ricardo, o bien de la oferta y la demanda.













“Conclusión”


El trabajo que se ha elaborado ha tenido como objeto demostrar la consolidación y evolución de la economía como disciplina científica, para cuyo caso nos fue preciso valernos de ciertos cortes espacio-temporales en los cuales aparecen diversas escuelas económicas, cuyos aportes sementaran a esta disciplina científica.
Hemos de considerar a la economía como una ciencia que estudia al hombre en boga de la satisfacción de sus necesidades. Por tal motivo en ente análisis se ha tenido en cuenta los procesos históricos, la evolución cultural, las aptitudes éticas, y desde luego la política, ya que la conjunción de estos factores condicionaran los diferentes aportes a la teoría económica.
A lo largo de este trabajo se abordo tres eje temáticos; “La Economía en la Antigüedad”, “El Mercantilismo” y por ultimo “La escuela Clásica”. Sus aportes fueron presentados en orden cronológico y contextualizado de acuerdo a la situación en la que emergen. Marcándose las particularidades más sobresalientes del accionar del “homo- económicus”
Es menester indicar, que esta elaboración es una más dentro de un compendio aún mayor de escritos económicos. Por tal caso el lector debe tomar en cuenta que se le presenta una elaboración que aunque subjetivamente seleccionada ha tratado de ser objetivada de manera tal que la estructura sobre la cual se ha escrito este edificio teórico tenga validez objetiva.

Bibliografía:


*Galeano, Eduardo: “Espejos”, una historia casi universal. Ed; Siglo veintiuno editores, Bs.As 2008 pag, 129.

*Mills, John Stuart: “Vida, pensamiento y obra”. Colección Grandes pensadores. Ed; PDA, S.L. Argentina 2005. Pag, 84.

* Romero, José Luís. “La alta Edad Media” ED. Fondo de cultura económica.

* Cortese, Antonio: “Historia Económica General y Social”, Problemas de la economía comercial e industrial del siglo XVII. Solución a la depresión económica: El mercantilismo.

* Smith, Adam: “La riqueza de las naciones”; De los sistemas de economía política”. Libro cuatro, capitulo I. De los principios del sistema mercantil. Editado por J.C.Bryce; incluye las consideraciones concernientes a la primera formación del lenguaje, 1983.

* Smith, Adam: “Investigación acerca de la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones”. Cap II: Del principio que motiva la división del trabajo, Fondo de Cultura Económica, México, 1982.

*Historia del pensamiento económico; Unidad 1. S.I.

*Historia del pensamiento económico. Unidad 2. S.I.

* Historia del pensamiento económico: “El mercantilismo y el nacimiento del capitalismo”. Cáp. III .S.I. Unidad 2.

* Smith, Adam: “constructor de un sistema”. Unidad III. S.I,

* Economía política: Adam Smith y la escuela clásica, cap IX, S.I.

* Economía Política: “El liberalismo Ortodoxo”, Cap: 10.

* El análisis económico clásico (II): “El sistema ricardiano y sus críticos”. Cap; 7. S.I.

* Economía política: “las doctrinas económicas”. S.I.

Antiguedad, Sociedad y Economìa

Autor: Bruno Zaldo
Agosto 2009

SINTESIS INFORMATIVA

En este documento se pretende realizar una breve síntesis sobre los orígenes de lo que hoy llamamos Economía y para ello se desarrollan temas que están
vinculados con ella, como la vida social, política y religiosa.
Para poder comprender este documento no necesariamente se debe saber de Economía o Historia.
Por lo tanto desarrollaremos e indagaremos sobre temas tales como: Economía en la Antigüedad, Mercantilismo y Escuela Clásica.



ECONOMÍA EN LA ANTIGÜEDAD

1. Economía en la Antigüedad.
Para poder comprender la Economía Mundial en la época antigua, es necesario remontarnos hacia lo que podemos señalar como el comienzo de una economía organizada. Debemos remontarnos hacia años anteriores al 2000 a.C. en el primitivo Egipto en donde se encontró un método muy semejante a una economía planeada y organizada que se movía alrededor de un sistema de irrigación.
En China, se observaron en documentos de la época, que en las regiones de occidente se hallaron métodos de política monetaria y de control de cambios, que parecen presuponer un determinado nivel analítico.
Tomaremos como punto de partida a diferentes pensadores y filósofos, que con sus ideas dieron origen al nacimiento y desarrollo de la Economía en diferentes sociedades.
El análisis de ideas económicas se circunscribe a tres pensadores y filósofos: Jenofonte, Platón y Aristóteles.
Comenzando por Jenofonte[1] que se caracterizaba por observar la actuación eficiente, investigaba la organización y administración adecuada de los asuntos privados y públicos.
“Considera el entorno material como algo fijo. Jenofonte se concentró en la capacidad humana, dirigida por un buen liderazgo, como la principal variable de la administración”[2].
Ya sea en la familia, en el estado o en la ciudad, administrador es aquel que por medio de habilidades, orden y división del trabajo puede llegar a generar o aumentar un excedente económico. Coloca al líder como el ser excepcional que organiza la vida y actividad humana.
“El proceso económico consiste en la utilización por parte del hombre inteligente de la percepción y de la razón para extraer de la naturaleza lo que es necesario para satisfacer las necesidades humanas y evitar las incomodidades”[3]
Además destaca que el modo de actuar debe ser en forma eficiente en oposición con la ineficacia, sigue con la doctrina del hedonismo[4], que consiste en evitar el dolor a través de una persecución activa y racional del placer, e indica, que los bienes son todas las cosas que pueden beneficiar a la persona, algo útil es algo que puede ser bueno y da placer a la persona.
Trató temas como el aumento de ingresos fiscales a través de impuestos a los extranjeros. Consideraba la actividad económica fundamental en la agricultura y a partir de ella se desarrollarían todas las demás ramas de la producción.

Por su parte, Platón[5], se centra básicamente en el estudio de la constitución política y económica del Gobierno.
Su pensamiento se encuadra en la necesidad de un Gobierno o Estado perfecto basado en la justicia moral.
“Platón proporciona un anteproyecto de una economía basada en varios principios claves, (...). Platón atribuye el origen de una ciudad a la especialización y a la división del trabajo”.[6]
En su obra “La República”[7], escribe sobre un modelo de sociedad basada en la perfección y desarrolla diferentes ideas económicas como la división del trabajo, además estableció al dinero como unidad de medida.
El interés como beneficio del dinero es un elemento que atenta contra el estado puro de la persona.
El Estado debe ser ideal, sostenido y dirigido por un líder quien debe estar limpio y puro de toda corrupción.
La sociedad debe mantenerse en un bienestar social puro, tanto el dinero como el interés son perjudiciales para la sociedad.
El dinero y el comercio son padecimiento imprescindible para el desarrollo de la sociedad y del Estado.

Protágoras[8] anticipó dos de los elementos básicos de la teoría económica moderna: Primero, la manera que tiene el mercado de maximizar la utilidad a través de sus funciones de asignación de recursos. Segundo, tiene que ver con el uso de la medición hedonista[9] en la evaluación de la elección.
El fundamento de su reflexión fue que nada es bueno o malo, verdadero o falso, de una forma categórica y que cada persona es, por lo tanto, su propia autoridad última; esta creencia se resume en su frase: “El hombre es la medida de todas las cosas”.
Por último, Aristóteles[10] realizó aportes en todas las ramas del conocimiento que influyeron en el avance científico. Pero en materia económica específicamente estudió la transformación del dinero en capital monetario, analizó la organización económica del Estado, la división del trabajo y los mercados.
“Los economistas definen al intercambio aislado como el que realizan dos partes que intercambian bienes de acuerdo con sus propias preferencias subjetivas, sin referencia a cualesquiera oportunidades alternativas en el mercado. Por otra parte, el intercambio en el mercado tiene lugar cuando los individuos llegan a sus decisiones a partir de sus sensaciones de intercambios continuos y omnipresentes entre un gran número de participantes en un mercado organizado e informado. (...). en el intercambio aislado no existe un precio de mercado”[11]
Aristóteles basó directamente su análisis económico en las necesidades y en la satisfacción de las mismas. Todo esto constituye en lo que se refiere a la teoría económica, el legado recibido de los griegos.
Por otra parte se encargó de distinguir claramente entre valor de uso y valor de cambio y percibió que en algún modo el segundo se deriva del primero.


La teoría que Aristóteles defendió, contraria a la sostenida por Platón fue que la mera existencia de una sociedad no consumista implica el intercambio de bienes y servicios, este intercambio toma naturalmente la forma de trueque, pero no puede ocurrir que los hombres que desean lo que otros hombres tienen, no tengan aquello que éstos últimos desean, por esta razón será necesario frecuentemente aceptar a cambio lo que no se desea, para obtener aquello que se quiere mediante un posterior acto de intercambio(trueque indirecto).
Aceptó el hecho del interés sobre los préstamos de dinero pero no vio en éste un objeto de estudio científico. Condenó el interés por que no había ninguna justificación para que el dinero, simple medio de cambio se incrementase al pasar de una mano a otra. Pero nunca se planteó el problema de averiguar por que motivo el interés, a pesar de todo, se pagaba.
“Reconocía el uso del intercambio para satisfacer necesidades, naturales, individuales y colectivas, no aprobaba el uso del intercambio como mecanismo para la acumulación de riqueza. Dado que esta acumulación no tiene ningún limite natural, su persecución implacable corre el riesgo de empobrecer a muchos para beneficiar a unos pocos”[12].
Roma era sustancialmente una comunidad de campesinos, existían en ella problemas económicos de fundamental importancia que originaron violentas luchas de clases. Durante la época de la primera guerra púnica[13] se habían desarrollado considerables intereses comerciales. En los últimos años de la República, el comercio, la política monetaria y la hacienda pública, la administración colonial, la difícil situación de la agricultura italiana, el abastecimiento de víveres a la capital, el crecimiento de los latifundios[14], el trabajo de los esclavos y otros muchos aspectos de la sociedad romana planteaban los problemas que en el seno de una organización política artificialmente creada por las conquistas militares y por el conjunto de consecuencias inherentes a un incesante estado de guerra, hubieran bastado para ocupar por completo la actividad de una legión de economistas. En la cumbre del esplendor cultural romano, esto es, en la época de Adriano y de Antonio Pío, la paz y la prosperidad duró poco por el signo desfavorable de la balanza comercial del imperio y el problema de los latifundios.

Existían los campesinos, la plebe urbana (incluía los comerciantes y artesanos); y los esclavos. Por encima de todos ellos había una “sociedad” que estaba formada por una aristocracia que nunca se apartó de los asuntos públicos. Los problemas civiles y militares absorbieron plenamente su atención. La república fue el centro de su existencia y de toda su actividad. Se cultivó un interés por la filosofía y por el arte griegos y desarrolló una literatura propia.
Para entender la naturaleza de la perfección alcanzada por Roma en este campo y la razón por la cual el derecho romano, a diferencia de otros sistemas jurídicos, desempeña algún papel en la historia del análisis económico, debemos recordar algunos hechos que con él se relacionan en la antigua Roma. Se hacía una división, por una parte existía el antiguo derecho civil, de carácter formal, y se aplicaba a las cuestiones relacionadas con los ciudadanos romanos, que hasta el año 212 d.C constituían únicamente una parte de la población libre del imperio.
Debemos mencionar que en pueblos como Asiria y Babilonia cuyo tipo de constitución o gobierno de un Estado considera a Dios (‘gobierno por un dios’) como único soberano y las leyes del reino como órdenes divinas.
“Babilonia basó su economía en las exportaciones agrícolas de los valles inferiores de río Tigris y el Éufrates, solo al alcance de la gente experta en el método de riego necesario en esa tierra, que consiste en encauzar los avenidas fluviales y evitar la erosión del suelo”[15].
“Los canales también permitían el comercio fluvial por medio de embarcaciones de mediano porte”[16]. “Como medio de intercambio se empleaba el oro, la plata, el cobre, y en algunos casos el plomo”[17]. “Las materias primas comerciadas eran el trigo, la escandia, la cebada, los dátiles, el sésamo y las fibras textiles”[18]. Lograron tener una organización militar, burocrática y realizar un documento parlamentario, cuyo escrito más importante y antiguo que se conoce es el Código de Hammurabi(2000 a. C.).




Según Max Weber[19] la creación de las leyes de Hammurabi se debieron a “el gran desarrollo mercantil y la densa trama de intereses que ello significaba, junto al deseo del rey babilonio de fomentar en su propio interés político y fiscal la seguridad jurídica de ese tráfico”[20].
Con este Código lograron interpretar y dar solución a diferentes problemas económicos de la época, como así también llevaron a la práctica y desarrollo de centros monetarios teniendo noción de formas bancarias y creditícias.
Los filósofos o sabios se encargaron de comprender y entender el desarrollo de las polis y su sistema político y económico ya que se trataba de grandes comunidades independientes, que se autoabastecían y eran gobernadas por hombres libres en forma democrática.
A los pensadores griegos les interesaba el desenvolvimiento de ciudades o polis y su organización económica y política. Se trataba de grandes comunidades independientes, que autoabastecían y eran gobernadas por hombres libres en forma democrática.

LA EDAD MEDIA
(Siglo V - XV)

La Edad Media se extiende desde las invasiones de los pueblos bárbaros a Europa hasta la caída de Constantinopla en poder de los turcos.
Su nombre deriva del hecho de ser una edad de transición entre el Imperio Romano y los tiempos modernos.
Este período de diez siglos se separa en dos épocas: La Alta Edad (siglo V hasta XII) y La Baja Edad Media (siglo XII al XV).
A continuación se sintetiza brevemente cada una de ellas.

LA ALTA EDAD MEDIA
(Siglo V - XI)

La alta edad media se inicia con la caída del imperio romano de occidente en poder de los bárbaros.
Las primeras invasiones comenzaron hacia la mitad del siglo III, en que los grupos más próximos a las fronteras del imperio se introdujeron gradualmente en forma pacífica, integrándose en la civilización romana. Estas tribus llegaron a formar parte del imperio, aunque no se identificaron totalmente con él.
Dos siglos más tarde, otros marcharon contra las fronteras del imperio y empujaron a los grupos establecidos allí.
Las invasiones provocaron la despoblación de los grandes centros urbanos y para poder subsistir, los pueblos volvieron a la caza y al pastoreo.
Bajo estos hechos se formó la sociedad feudal de la mano del feudo.[21].
“La producción económica en el feudalismo tenia lugar en el feudo, o finca agrícola. (...).
Las personas carentes de recursos, aislados y sin apoyo, se dirigieron en busca de la protección de aquellos que han podido conservar la única riqueza cierta en los periodos de inseguridad: la tierra. La propiedad rural se convierte en el centro de atracción. Los únicos que pudieron organizar por sí mismos la defensa de su patrimonio fueron los terratenientes. La tierra les proporciona lo necesario para vivir, y a ellos acudieron todos los que emigraban en busca de seguridad y un medio de subsistencia. El principio de organización era el rango y no el contrato”[22]
De acuerdo con la organización de la sociedad feudal, la economía fue eminentemente agraria (por que la actividad económica se basaba en la explotación de la tierra), cerrada (por que no había intercambio con el exterior ni circulaba moneda) y de subsistencia (por que como consecuencia de la falta de comercio sólo se producía para consumo interno.).
La propiedad rural constaba de la reserva señorial, que era la tierra del señor, debía ser cultivada por campesinos asalariados, el resto de la propiedad se dividía en parcelas, que eran entregadas a las familias en usufructo y de cuyo producido, el señor se beneficiaba con una parte.
Además, quedaba una zona reservada para la iglesia, el castillo y sus dependencias, que se denominaba corte. Eventualmente el castillo servía para albergar a todos sus vasallos con sus rebaños.

“El poder y la influencia de la Iglesia Católica en la Edad Media se debía en gran parte a su autonomía en las cuestiones espirituales. (...). La clerecía medieval conservó la única luz que brillaba en aquella edad oscura, el saber”[23]
A partir del siglo V la iglesia recibió grandes donaciones de tierra, en las cuales se establecieron conventos. La mayor parte de estas tierras eran bosques que luego se cultivaron.
Con el producido de estas tierras además de su subsistencia, atendían las necesidades de los pobres, enfermos y peregrinos, a quien también daban alojamiento y asistencia por períodos a veces prolongados.
La extensión de los latifundios no fue vista con agrado por las autoridades eclesiásticas, porque daba lugar a grandes concentraciones de tierra que perjudicaban a los campesinos libres que eran absorbidos.
En la Alta Edad Media la producción artesanal fue escasa y muy rudimentaria la mayoría eran a la vez campesinos y artesanos. Se elaboraban los instrumentos de trabajo.
Sin embargo, hacia fines de esta época, se produjeron una serie de inventos menores que contribuyeron a mitigar los padecimientos propios de una actividad económica restringida. Estos inventos se fundamentaron en el mejor aprovechamiento de la fuerza motriz de los animales, del viento y del agua.
En la Alta Edad Media la gran inseguridad provocada por las continuas invasiones germánicas y la presencia de los musulmanes en el Mediterráneo y de los vikingos en el mar Báltico y en el Mar del Norte, limitaron considerablemente el comercio del Occidente europeo.
Esta circunstancia determinó la conformación de una economía cerrada y de subsistencia.

LA BAJA EDAD MEDIA
(siglo XI-XV)

Hacia el siglo XI, con el fin de las invasiones y el asentamiento de los vikingos y los musulmanes, cesa el clima de hostilidad que había imperado en el Occidente europeo, sobreviene una paz relativa y vuelve la seguridad que permite reiniciar el intercambio de mercancías.
En Europa occidental se creo una región subdesarrollada en comparación con el Imperio Bizantino[24] y el califato islámico[25].
Se dio lugar a una revolución comercial cuyos efectos se perciben hasta el siglo XIII.
La guerra de la reconquista española (711 - 1492) y la realización de las Cruzadas[26] (1096 - 1270), facilitaron la expansión comercial, especialmente en el Mediterráneo.
El gran protagonista de esta revolución fue el “mercader”[27] errante quien se convirtió en el vínculo de unión entre los extremos de Europa.
La movilidad fue su característica principal. Para efectuar el comercio, el mercader debió vencer numerosos inconvenientes, de diversa naturaleza.
En primer lugar obstáculos naturales, en segundo lugar terminó la precariedad del transporte que debió utilizar: pesados carros de cuatro ruedas, carretas más ligeras de dos ruedas, tiradas por caballos y mulas, que también se utilizaron como animales de carga, para llevar a cuestas sacos y albardas.
Además los peligros que acechaban en el camino: bandidos, malhechores, animales salvajes y los gastos, derivados del pago de peajes, de impuestos y derechos que debían obrar por las causas más diversas: cruzar un puente, pasar un valor, utilizar un camino, etcétera.
Todo esto hizo que el transporte terrestre resultara muy oneroso, por lo que se prefirió el transporte por agua, ya sea a través de las vías fluviales o de las rutas marítimas.
En los ríos, las mercaderías se transportaban en barcas chatas y para la navegación marítima se utilizaban naves de escaso porte, que carecían de la capacidad suficiente para la magnitud de la mercadería transportada.

Los riesgos de la navegación marítima dieron origen al seguro, que apareció en el siglo XII.
Inicialmente fue un contrato asumido por el transportista que se comprometía a entregar las mercaderías en un determinado lugar a cambio de una suma que se le pagaba como seguridad.
Ya en el siglo XI la ciudad más importante era Venecia después de Bizancio, pero fue recién en el siglo XIII en el cual los venecianos lograron afirmar el poder, por el apoyo que le brindaron al emperador romano de Oriente, que había sido destronado.
Los venecianos fueron adquiriendo cada vez mayor influencia en el Mediterráneo oriental y obtuvieron concesiones para el establecimiento de factorías en la costa de Africa y del Asia Menor, sobre la que ejercieron plena autonomía.
El crédito desempeñó un papel muy importante en la economía medieval. En la Alta Edad Media no existió el crédito comercial en su verdadera expresión, sin embargo, la Iglesia actuó como prestamista en las épocas de escasez. Por supuesto que se trataba de préstamos de consumo, sin ningún interés.
A partir del siglo XII el crédito comenzó a ser corriente y se formalizaron compraventas a crédito en el comercio por mayor de especias, tejidos, lana vino, etc.
En las ciudades mercantiles de Italia es donde comenzó a desarrollarse primero, mediante el uso de las letras de crédito.
Fueron por entonces comunes los pagos a largo plazo. Los grandes mercaderes tenían entre sí deudas y créditos. El crédito comercial ejerció en aquella época una acción preponderante.
La letra de feria[28] fue uno de los primeros instrumentos utilizados, desde mediados de este siglo y aparecen los primeros bancos en Italia, inspirados probablemente en los antecedentes griegos y romanos, y sobre todo en el sistema bancario bizantino.
En principio se trató simplemente de cambiadores de dinero pero a partir del siglo XIII se puede considerar propiamente la existencia de banqueros.
De a poco los mercaderes de aquella época se habituaron a tener cuentas bancarias, y a efectuar sus pagos mediante transferencia de cuentas y no en moneda.

Tanto en los siglos XI y XIII, coincide con el de las “ferias”[29].
Allí donde llegaban los mercaderes con sus caravanas, se realizaban las ferias, a las que acudían los pobladores de la región para intercambiar sus productos o comprar lo que necesitaban. Los propietarios de los dominios de donde se realizaban las ferias cobraban impuestos por su radicación temporaria.
El comercio se realizaba en base a pieles, cueros, tejidos, sedas, joyas, especias, sal , azúcar, alumbre. Lo más importante era la venta de tejidos de lana.
En cada feria se utilizaba un sistema exclusivo de pesas y medidas, lo que provocaba una verdadera anarquía en el intercambio regional.
Las ferias más célebres fueron las de Champagne, en Francia, y la de Brujas, en Flandes.
Desde comienzos del siglo XII la feria de Champagne se hizo internacional.
De esta manera se consolidaron los grandes centros comerciales, entre los que sobresalieron: Venecia (fue el centro comercial de mayor envergadura en Europa hasta el siglo XV.) y Génova en el Mediterráneo y la Hansa teutónica en el Báltico y el Mar del Norte.
Desde el siglo XIII el comercio se hizo sedentario. Desde los grandes centros comerciales el mercader condujo una vasta y compleja organización en la que se desempeñaba un sinnúmero de empleados, distribuidos en regiones distantes y con los que mantenía una comunicación permanente. La ciudad de Siena fue el principal centro bancario, no sólo de Italia sino de toda la Europa occidental en este siglo, recién a fines de este siglo los bancos de Florencia
comenzaron a sobrepasar a los de Siena. Lucca y Piacenza fueron también centros bancarios de importancia.
En el siglo XIV, comenzaron a circular “letras de cambio no negociables”[30] que no se conocieron ni en Francia ni en España hasta la segunda mitad de este siglo.
Se perfeccionó la técnica contable mediante la utilización de registros de partida doble[31] y el empleo de libros auxiliares.
Anteriormente se utilizaban cuentas de párrafos separados, por espacios en blanco que luego eran completados con otras referencias.



En Génova, los administradores municipales aplicaron la contabilidad de partida doble. En cuanto a los libros auxiliares aparecen el libro diario y el libro gastos y también el libro mayor, donde se transcribían los asientos de otros libros.
En las constancias de los archivos italianos de los siglos XIV y XV se advierten el alto grado de perfección que alcanzó la técnica contable a fines de la edad media.
A partir del siglo XV, fueron los banqueros quienes se hicieron cargo de cubrir las pérdidas por accidentes fortuitos. Así nacieron entonces los contratos de seguro en los cuales los aseguradores son distintos de los propietarios del barco.
La revolución comercial abrió notablemente el espectro de mercaderías que se intercambiaron con Europa. Las provenientes de Oriente fueron sin dudas las que suscitaron la mayor atracción.
El siglo XIV al XVII, se caracteriza por comprender prácticamente toda la historia de la economía escolástica. El concepto de “valor”, esto es, el concepto central de la economía “pura” de los escolásticos, que estaba basado en “las necesidades y su satisfacción”, servía para enlazar ésta con su economía del bienestar. Llegaron a elaborar una genuina teoría subjetiva del precio o valor de cambio fundada en el concepto de utilidad.
En la época de Santo Tomás de Aquino[32] , volvieron a desarrollarse la industria, el comercio y el sistema financiero.
Paralelamente se desarrollaron las clases de carácter burgués que habían alcanzado un nivel de desenvolvimiento alto en la estructura de la organización feudal y apoyándose en las circunstancias de que una ciudad fortificada era inexpugnable con los medios de guerra de los caballeros habían desafiado con éxito el poder de los señores feudales. El feudalismo significa la simbiosis de dos sistemas sociales esencialmente diferentes y en gran parte antagónico.
Los escolásticos de ésta época analizaron la actividad económica misma, particularmente la actividad comercial y especulativa desde un punto de vista opuesto al de Aristóteles.
Suele conocerse con el nombre de “ascenso del capitalismo” al conjunto de procesos históricos que acabaron por destruir el mundo social de Santo Tomás. La empresa capitalista a partir del siglo XIII comienza a minar lentamente la estructura de las instituciones feudales, al agricultor y al artesano, y a desarrollar las líneas fundamentales del sistema económico que aún esta vigente entre nosotros.


A finales del siglo XV aparecieron las grandes empresas comerciales, la especulación de títulos y mercancías y las altas finanzas. La aparición de la burguesía comercial, financiera e industrial modificó la sociedad europea. La burguesía conquistó el poder suficiente para afirmar sus propios intereses, en pocas palabras vivía dentro del mundo de los negocios y no podía estar distante del maestro escolástico.
Comenzaron a aparecer los intelectuales laicos, la ciencia escolástica de la edad media contenía ya todos los gérmenes de la ciencia laica del renacimiento.

MERCANTILISMO

Fue la teoría predominante a lo largo de toda la Edad Moderna (desde el siglo XVI hasta el XVIII),
El Mercantilismo surge con ideas totalmente opuestas a las de la época medieval.
Una de sus características es que la riqueza que genera un país es tomada como fuente de poder frente a otras Naciones.
Además tiene un carácter unificador que conlleva a unificar todo en el Estado, la economía de esa época se caracterizaba por ser monetaria y por lo tanto se tenían que cambiar los regímenes impositivos, por otra parte la corriente mercantilista luchaba por el comercio libre, sin fronteras entre los diferentes países que comerciaban asiduamente. Así, las distintas mercaderías necesarias por las diferentes regiones no sufrían modificaciones en los precios, lo que traía aparejado un éxito comercial al conquistar mercados extranjeros.
Si por alguna razón la circulación interior no podía ser libre, por lo menos debía haber un sistema de pesos y medidas opuesto al de la época medieval.
“El mercantilismo es eminentemente industrializador.”[33]
“La industria debe ser organizada teniendo en cuenta determinados principios. (...). Necesita disponer de materias primas baratas y abundantes;”[34].
Además esta doctrina plantea la necesidad de que el Estado intervenga regulando la relación del capital y trabajo.
El Estado toma un papel importantísimo frente a las importaciones, trata de que las mercaderías o materias primas necesarias para la elaboración de otros productos o para el consumo se fabriquen dentro de la Nación y esto lo consigue colocando fuertes impuestos a las importaciones.


Tenemos dentro del Mercantilismo dos etapas, ellas son: el Bullonismo[35] y el Mercantilismo propiamente dicho.
Etapa Bullonista: Esta corriente se centra en la idea de que el Estado debe ser el acumulador en mayor o menor medida de riqueza, como metales preciosos en forma de moneda o simplemente en forma de barra, además, esta doctrina considera que la relación de valor se centra en el metal.
“Era necesario industrializar al país por el procedimiento de impedir la exportación de materias primas, lo que no dejara de producir muchos inconvenientes debido a que, según es sabido, la lana de las ovejas merinas era el gran producto de que se valía el país para pagar sus consumos de géneros extranjeros”[36].
Podemos señalar que el bullonismo tiene una serie de fases que podemos mencionar como la época desde el descubrimiento de América hasta el de ingreso de metales preciosos, la otra fase se puede marcar por la invasión de los fabricantes extranjeros, y por último la fase que se caracteriza por la depresión de las industrias nacionales.
“Los monarcas llegaron al exceso de apoderarse de los tesoros que los comerciantes enviaban desde las colonias con el fin de cancelar sus cuentas”[37].
La etapa Mercantilista: “Se inicio con la llegada de los Borbones. Felipe V se valió del concurso de algunos economistas franceses, (...) para poder ordenar las finanzas, después actuaron otros, (...), que emplearon procedimientos típicamente mercantilistas.”[38]
Hicieron resurgir la industrialización nacional aplicando aranceles aduaneros a la importaciones.
Las exportaciones traen la riqueza a la nación, y protegieron a la balanzas de pagos[39]. Un déficit en la balanza de pagos se consideraba como algo perjudicial por dos razones. Por un lado, por que afectarían negativamente a la producción, ya que rebajaría la demanda interna de mercancías.
Por otro lado, el déficit comercial se consideraba como un instrumento a través del cual tiene lugar una salida de oro, y esto era algo negativo, pues, en ausencia de un sistema monetario internacional, un país que no tuviese un déficit en su balanza de pagos se vería obligado a cubrir las diferencias en oro y plata, que eran las únicas formas de pago internacionalmente aceptadas


Las importaciones son una vía para gastar, pero sin generar ninguna renta nacional, puesto que la producción tiene lugar fuera del país. Las exportaciones, por el contrario, representan un incremento de la demanda, de forma que los ingresos percibidos se canalizan hacia el mercado nacional.
Una balanza de pagos favorable, por el contrario, traería a la nación el oro que deseaban.
El mercantilismo es nacionalista, no universalista, ya que el incremento de metales preciosos habría de hacerse a costa de otras naciones.
El objetivo orientador de las actuaciones de las autoridades, debía ser el excedente en la balanza de pagos para ellos se tenía que promulgar medidas de carácter proteccionistas y en general, administrativas tendientes a fomentar la prosperidad nacional y las exportaciones netas.
Los mercantilistas destacaban la importancia de alcanzar superávit en el saldo de la balanza de pagos como una forma de acumular el oro.
Defendían el establecimiento de medidas intervencionistas, pues creían que una postura liberal podía conducir a una pérdida de oro.
La reglamentación gubernamental sólo se podía justificar si estaba encaminada a asegurar el libre mercado, ya que la riqueza nacional era la suma de todas las riquezas individuales y el bienestar de todos se podía alcanzar con más facilidad si los individuos podían buscar su propio beneficio sin limitaciones, esto se refleja en el libro “La riqueza de las naciones”[40]
El término fisiocracia[41] deriva de un vocablo griego que significa el gobierno de la naturaleza.
Los fisiócratas se oponían a la doctrina económica del mercantilismo, que proponía que la riqueza y poder de un país dependían de la cantidad de metales preciosos que hubiera acumulado, por lo que regularon el comercio internacional para evitar la salida del país de las reservas de oro y plata.
Los fisiócratas, por su parte creían en la existencia de una ley natural, defendían una política económica de falta de intervención pública en la economía, se produciría de forma natural una sociedad próspera y por tanto era favorable al librecambio.

La circulación de la riqueza y de los bienes en una economía era como la circulación de la sangre en un cuerpo.
Los fisiócratas elaboraban una descripción del influjo circular de bienes y dinero en una economía donde, existen tres competencia, y por lo tanto existen tres clases sociales: los agricultores, los terratenientes y los industriales comerciantes.
La agricultura era el único sector productivo capaz de crear riqueza, mientras que el comercio y la industria tan sólo permitían la distribución de esta riqueza. El programa agrario equivalía prácticamente a la política económica en su conjunto, estaba vinculado a las necesidades de una agricultura que se fundase en explotaciones de bastante amplitud, impulsado por la iniciativa de agricultores en plena posesión de todas las posibilidades tecnológicas y comerciales de este tiempo.
Los fisiócratas estan en contra de las políticas de comercio internacional mercantilistas, favorecedoras del proteccionismo.
“Otro buen remedio es mandar colonias a uno o dos lugares que sean como llaves de aquel Estado, porque es preciso hacer esto o mantener numerosa tropas. 3en las colonias se gasta mucho y con esos pocos gastos se las gobierna y conserva y sólo se perjudica a aquellos a quienes se arrebatan los campos y las casas para darlos a los nuevos habitantes, que forman una mínima parte de aquel Estado”[42]

LA ECONOMÍA CLÁSICA

Podemos citar como principal referente a A Smith[43] quien plasmo en diferentes escritos diferentes ideas que luego fueron formalizadas por David Ricardo[44].
El método de análisis económico consiste en la elaboración de modelos que permiten extraer los elementos esenciales de los problemas bajo estudios y examinar las interacciones entre sus partes.
La solución al funcionamiento económico de la sociedad descansa en las leyes del mercado y en la interacción del interés individual y la competencia. El empresario se ve obligado por la fuerza de la competencia a vendes sus mercancías a un precio próximo al costo de producción, así mismo, a de ser lo más eficiente posible para mantener sus costos bajos y permanecer en condiciones competitivas.
El mercado en forma invisible asigna las tareas y también dirige a las personas en la elección de su ocupación haciendo que se tenga en cuenta las necesidades de la sociedad.
La esencia de la economía de mercado es que en ella todo se convierte en mercancías con un precio, y que la oferta de estas mercancías es sensible a los cambios de los precios.
Por otra parte el mercado es un mecanismo que se autorregula y el sistema de precios organiza el comportamiento de los individuos en forma automática.
Los gobiernos son derrochadores, fácil de corromper, ineficaces e inclinados a otorgar privilegios en detrimento de la sociedad en su conjunto. Para promover el bienestar, los mejores medios son el estimulo del interés y el desarrollo de la competencia.
Uno de los factores fundamentales del crecimiento económico descansa en la división del trabajo. La división del trabajo incrementa la producción por tres razones.
En primer lugar, aumenta la destreza de cada operario, pues éste realiza repetidamente una tarea sencilla.


En segundo lugar, se ahorra tiempo, ya que el trabajador no necesita cambiar de una clase de trabajo a otra.
Por ultimo, se puede inventar maquinaría para incrementar la productividad una vez que las tareas se han simplificado y convertido en rutinarias.
Si bien la división del trabajo es la base del progreso, ésta depende de la magnitud del mercado.
El valor era independiente de los caprichos del mercado. Los precios nominales podrían fluctuar, pero el valor permanecerá constante.
Cuando se trataba de una sociedad primitiva, el valor de un bien dependía de la cantidad de trabajo necesario para producirlo.
El cambio dinámico de la sociedad descansa sobre la teoría de la acumulación. No es probable que los asalariados recibieran lo suficiente para permitir excedente sobre sus necesidades, mientras que los otros dos grupos sociales sí podían tener fondos suficientes para financiar sus niveles de vida normales.
El excedente podría destinarse a la ampliación del consumo, pero seria mejor para la sociedad que este excedente de fondos se ahorrara. De esta forma, las rentas se convertirían en fondos que, más tarde, ampliarían la producción.
Los capitalistas son agentes principales a través de los cuales la renta se convierte en acumulación. La cantidad de beneficios podía considerarse como el determinante básico del ritmo de la acumulación y, a su vez de la tasa de expansión económica.
Los efectos de la acumulación de los beneficios de los empresarios, pues se reinvertiría en maquinara, permitiendo una mayor división del trabajo y aumento de la productividad, y generando, por lo tanto, una mayor riqueza.
Las diferencias en la calidad de la renta económica determina que, si bien los propietarios de las tierras fértiles obtienen rentas económicas cada vez más altas, la producción en las de peor calidad sería sólo la justa para cubrir los costos y no dar lugar a renta.
La clave de la aparición de renta económica radica, pues, en que la oferta de tierras fértiles es rígida.
La ley de la distribución es una de los temas más importantes de la teoría económica.
La distribución de la renta nacional debe darse entre las tres clases sociales más importantes: trabajadores, capitalistas y terratenientes, la renta total estaba limitada por los rendimientos en la renta alcanzados por una clase social tiene que lograrse a costa de arrebatárselos a otros grupos sociales.


El crecimiento de la población acompañaba a la expansión económica, y esta expansión lleva a un aumento de las necesidades de alimentos que sólo pueden satisfacerse a costos más altos.
Con el fin de mantener los salarios reales a su nivel anterior, serían necesarios salarios monetarios más altos, lo cual hace disminuir la participación de los beneficios en el producto.
Como resulta difícil establecer limitaciones entre la escuela clasica y sus seguidores desarrollaremos algunos pensamientos e ideas que se ocuparon de corregir la estructura clásica, los más importantes fueron: J. B. Say[45], Malthus[46] y J. S. Mill[47] entre otros.
La economía tiende siempre a una situación de equilibrio con pleno empleo, y en tal sentido, la teoría denominada “Ley de los mercados”[48] tiene gran aceptación.
Los productos se cambian por productos, el dinero, como dinero, no tiene otro valor que el de comprar algo con él, su uso, por lo tanto, no altera el hecho básico en las transacciones, el intercambio de bienes
La demanda de bienes está constituida por otros bienes, si se estable la correcta combinación de mercancías todo se vende, por que la producción está proyectada para la compra o simplemente, por que la oferta es su propia demanda, la oferta crea su propia demanda, de forma de que descarta la posibilidad de una superproducción general. Es decir, la superproducción parcial, pero no una superproducción general, es decir una situación en la que los recursos están ociosos debido a la insuficiencia de la demanda.
La raza humana tiende a multiplicarse a un ritmo acelerado, y la tierra, a diferencia de la población no puede agrandarse. La consecuencia de esto es que le número de habitantes deja de consumir la cantidad de alimentos necesarios para mantenerlos.
El atascamiento general, es, una inundación de mercancías sin posibles compradores.
Hay dos categorías de productos: esenciales y no esenciales.
Los bienes esenciales que son básicamente los alimentos,


En el caso de bienes no esenciales el problema es diferente, pues el equilibrio de los mercados de este tipo de bienes depende de los gustos de quienes tienen rentas suficientemente altas para adquirirlos, básicamente terratenientes y capitalistas.
Para remediar tales estancamientos, lo más prudente es estimular los gastos por parte de los ricos y del estado. Una solución es construir carreteras, en realizar obras públicas, y en que los terratenientes y otras personas con medios contraten trabajadores para construir, mejorar sus terrenos y propiedades. El remedio a la superproducción consiste en mantener los ingresos de los terratenientes, pues estos desempeñan la función social deseable de gastar sus rentas en un consumo suntuario, así se contribuye a mantener el nivel de la demanda agregada.
Las leyes de la producción son inmutables, pero no las de la distribución.
Las inmutables, son fijas por naturaleza como la tecnología, y gobernaban la producción. Los hombres sólo pueden ajustarse a estas leyes.
Las leyes que gobernaban la distribución del producto social están socialmente determinadas y quedan sujetas al control humano, de forma que la distribución de la renta podía ser alterada.
Los salarios se mantienen en el nivel de subsistencia, la conducta de la clase trabajadora no es difícil de cambiar. Hace falta elevar el nivel de educación general, y, con ello lograr elevar los gustos y aspiraciones de la clase trabajadora y cambiar la conducta, de forma que, la población disminuye proporcionalmente respecto del capital.
Una posible solución a estos problemas es que el Estado coloque impuestos, y los utilice para financiar proyectos socialmente beneficiosos. De este modo, disminuiría la caída de las tasas de beneficios.

CONCLUSIÓN

La economía a lo largo de las distintas épocas ha estado marcada por diferentes filósofos y economistas, esto hace que esta ciencia tenga diferentes ideas que se llevan a la práctica colocando a las diferentes sociedades cumpliendo el papel protagonico.
La sociedad, y en particular el individuo llevan esas ideas a la práctica interactuando con otras personas colocando a las relaciones humanas, que se dan a través de diferentes situaciones económicas, en un lugar no menos importante.
Las personas en la antigüedad desarrollaban la economía como un medio de subsistencia y con métodos y técnicas rudimentarias y extremas que daban resultado.
A lo largo de los siglos las sociedades cambiaron, las poblaciones crecían, las necesidad eran otras y por lo tanto la economía y el medio de intercambio de los diferentes productos que se consumían necesariamente paso a ser más complejo y de mayor envergadura.
La economía se desarrolló casi tan o más rápido que las sociedades, los diferentes pensadores y filósofos de la época usaron diferentes herramientas que hicieron que el mundo económico de las sociedades y de los individuos sea más simple pero no por eso menos complejo.
De a poco se vio como la sociedad paso de estar gobernada por un Dios divino a estar sometida a unos pocos individuos que con el fin de acumular riqueza.
El Estado como tal tuvo y lo sigue teniendo un rol importantísimo en la sociedad, actuando de fiscalizador, controlador de los diferentes grupos económicos.

El mundo y cada Estado en particular esta atravesado de un modo u otro por la ciencia económica, es decir, por la economía y la acumulación de riqueza, de dinero.
Por lo tanto es necesario que el rol del Estado sea cada vez más importante en la vida de las personas, regulando y controlando que los individuos, en el afán de lograr riqueza, no pongan en peligro la moral, lo ético, la educación, la cultura y sobre toda las cosas la soberanía de los pueblos.









Bibliografía

Fernández López, Manuel “Historia del Pensamiento Económico” Ed A Z, Buenos Aires 1998

Robert G Ekelund / Robert F Hebert “Historia de la Teoría Económica y su Método” Mc Graw-Hill-Madrid 1992

Cortese Antonio: “Historia Económica Social y General” Ed. Macchi – Bs. As – 1963

Guaresti Juan José (Hijo) “Economía Política” Ed Kraff Ltda Bs As 1963

Bibliografía complementaria

Manual de Historia Económica 1° Parte.
Cátedra de Historia Económica a cargo del Dr. Eduardo Martire.
Prof. Pedro T. Avila.
Prof. Jorge María Ramallo.
Ediciones Macchi.
Junio de 1981.

[1] Jenofonte ( h 430 - 355 a.C.), historiador, militar y filósofo griego, sus trabajos contribuyen en gran medida al conocimiento de los avatares de Grecia y Persia durante siglo IV a.C. Su estilo es simple, elegante y sencillo y se le considera un maestro de la exposición clara. Su obra Anábasis, es uno de los primeros libros que suelen leer los estudiantes de la lengua griega. Soldado condecorado y discipulo de Socrates. Sus propias ideas en general son moralistas y vulgares. La sinceridad y el sentido común son sus mejores características.
[2] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 2 pag. 17)
[3] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 2 pag. 17)
[4] Hedonismo (en griego, hedone, 'placer'), en la filosofía occidental, se aplica este término para referirse a la doctrina según la cual el placer es el único o el principal bien de la vida, y su búsqueda el fin ideal de la conducta.
[5] Platón (c. 428-c. 347 a.C.), filósofo griego, uno de los pensadores más creativos e influyentes de la filosofía occidental.
[6] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 2 pag. 19)
[7] La República :obra filosófica escrita por Platón siguiendo la forma del diálogo; es un estudio sobre la naturaleza de la justicia y la organización de una sociedad perfecta. La obra encierra una larga exposición de las ideas subyacentes en los primeros trabajos de Platón y constituye un intento de unificar sus principios racionales, éticos y religiosos.
[8] Protágoras (c. 480-c. 411 a.C.), filósofo griego, nacido en Abdera, Tracia. En el 445 a.C. se estableció en Atenas, donde llegó a ser amigo del estadista Pericles y consiguió gran fama como maestro y filósofo. Fue el primer pensador en llamarse a sí mismo sofista ('experto', 'maestro artífice', 'hombre de sabiduría'). Sus obras principales, de las que sólo perduran algunos fragmentos, fueron tituladas Verdad y Sobre los dioses. Acusado de impiedad, Protágoras se exilió, pereciendo ahogado en el transcurso de su viaje a Sicilia.
[9] Hedonismo (en griego, hedone, 'placer'), en la filosofía occidental, se aplica este término para referirse a la doctrina según la cual el placer es el único o el principal bien de la vida, y su búsqueda el fin ideal de la conducta.
[10] Aristóteles (384-322 a.C.), filósofo y científico griego, considerado, junto a Platón y Sócrates, uno de los pensadores más destacados de la antigua filosofía griega y uno de los más influyentes en el conjunto de toda la filosofía occidental.
[11] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 2 pag. 21)
[12] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 2 pag. 24)
[13] Guerras Púnicas. Conflictos bélicos que enfrentaron a Roma y Cartago en los siglos III y II a.C. El adjetivo púnico (del latín, punicus) se deriva de poeni, el nombre con el que los romanos conocían a los cartagineses de descendencia fenicia. La causa de las guerras fue el dominio del mar Mediterráneo y Roma fue la vencedora en las tres.
[14] Latifundio, explotación agraria de gran extensión, caracterizada por el ineficaz uso de los recursos disponibles.
[15] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 3 pag. 24)
[16] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 3 pag. 25)
[17] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 3 pag. 25)
[18] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 3 pag. 25)
[19]Weber, Max (1864-1920), economista y sociólogo alemán, conocido por su análisis sistemático de la historia mundial y del desarrollo de la civilización occidental.
[20] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 3 pag. 25)

[21] El feudalismo se caracterizó por la concesión de feudos (casi siempre en forma de tierras y trabajo) a cambio de una prestación política y militar, contrato sellado por un juramento de homenaje y fidelidad.
[22] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 2 pag. 29)
[23] Robert B Ekelund / Robert F. Hebert Historia de la Teoria Económica y su Método. Mc Graw – Hill – Madrid – 1992. (Cap 2 pag. 29)

[24] Bizantino, Imperio, parte oriental del Imperio romano que sobrevivió a la caída del Imperio de Occidente en el siglo V d.C., su capital fue Constantinopla (la actual Estambul, en Turquía) y su duración se prolongó hasta la toma de ésta por los otomanos en 1453.
[25] Califato, territorio bajo jurisdicción del califa, considerado dirigente supremo de la comunidad musulmana.
[26] Cruzadas, expediciones militares realizadas por los cristianos de Europa occidental, normalmente a petición del Papa, que comenzaron en 1095 y cuyo objetivo era recuperar Jerusalén y otros lugares de peregrinación en Palestina, en el territorio conocido por los cristianos como Tierra Santa, que estaban bajo control de los musulmanes.
[27] Mercader: Comerciante o vendedor que se desplazaba de region en reqion.
[28] Letras de feria: Consistía en el reconocimiento de una obligación efectuado ante las autoridades de una ciudad, por la cual el deudor se comprometía al pago de una suma de dinero, generalmente en la próxima feria.

[29] Ferias: Constituyeron una de las manifestaciones más originales de la actividad comercial en la Baja Edad Media.
[30] Letras de Cambio: Su origen se encuentra en los contratos de cambio, formalizados ante notario para el reconocimiento de una deuda pagadera en otra moneda y en otra ciudad.
[31] “Partida doble” Método en donde se ubican los débitos a un lado y los crédito a otro
[32] Tomás de Aquino, Santo (1225-1274), a veces llamado doctor angélico y el príncipe de los escolásticos, filósofo y teólogo italiano, cuyas obras lo han convertido en la figura más importante de la filosofía escolástica y uno de los teólogos sobresalientes del catolicismo.[32]

[33] Cortese Antonio: “Historia Económica Social y General” Ed. Macchi – Bs. As – 1963 (Pag. 205)
[34] Cortese Antonio: “Historia Económica Social y General” Ed. Macchi – Bs. As – 1963 (Pag. 205)
[35] Bullonismo: Corriente que fomenta la acumulación de riqueza.
[36] Cortese Antonio: “Historia Económica Social y General” Ed. Macchi – Bs. As – 1963 (Pag. 215)
[37] Cortese Antonio: “Historia Económica Social y General” Ed. Macchi – Bs. As – 1963 (Pag. 217)
[38] Cortese Antonio: “Historia Económica Social y General” Ed. Macchi – Bs. As – 1963 (Pag. 218)
[39] Balanza de pagos, relación entre la cantidad de dinero que un país gasta en el extranjero y la cantidad que ingresa de otras naciones. El concepto de balanza de pagos no sólo incluye el comercio de bienes y servicios, sino también el movimiento de otros capitales, como la ayuda al desarrollo, las inversiones extranjeras, los gastos militares,etc.
[40] Smith, Adam (1723-1790), economista y filósofo británico, cuyo famoso tratado Investigaciones sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, más conocida por su nombre abreviado de La riqueza de las naciones (1776), constituyó el primer intento de analizar los determinantes del capital y el desarrollo histórico de la industria y el comercio entre los países europeos, lo que permitió crear la base de la moderna ciencia de la economía.
[41] Fisiocracia, escuela de pensamiento económico surgida en Francia en el siglo XVIII y la primera que aplicó el método científico a la economía. Principal fundador F. Quesnay (1694-1774). Él sostiene que, considerados en su conjunto todos los miembros de la sociedad, se alcanza la máxima satisfacción de sus necesidades cuando se permite, en condiciones de competencia perfecta, que cada cual, actúe libremente según su propio interés individual. Este pensamiento estará vigente durante todo el siglo XIX.
[42] Nicolas Maquiavelo (1513) – El principe, pag. 12
[43] Smith, Adam (1723-1790), economista y filósofo británico, cuyo famoso tratado Investigaciones sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, más conocida por su nombre abreviado de La riqueza de las naciones (1776), constituyó el primer intento de analizar los determinantes del capital y el desarrollo histórico de la industria y el comercio entre los países europeos, lo que permitió crear la base de la moderna ciencia de la economía.
[44] Ricardo, David (1772-1823), economista británico nacido en Londres. Dejó la escuela a los 14 años para entrar a trabajar en una agencia de corretaje; a los 25 años de edad ya había ganado una fortuna invirtiendo en bolsa.
[45] SayJuan Bautista (1767 - 1832), Economista Frances, uno de los fundadores de la doctrina del libre cambio.
[46] Malthus, Thomas Robert (1766-1834), economista británico, clérigo y demógrafo, que estudió en el Jesus College, de la Universidad de Cambridge. Malthus ofició en la parroquia de Albury, en Surrey, en 1798, cargo que desempeñó muy poco tiempo. De 1805 hasta su muerte fue catedrático de Economía Política e Historia Moderna en el colegio de la East India Company en Haileybury.
[47] Mill, John Stuart (1806-1873), filósofo y economista británico, hijo de James Mill; su obra causó gran impacto en el pensamiento británico del siglo XIX, no sólo en filosofía y economía sino también en las áreas de ciencia política, lógica y ética.
[48] Ley de los mercados: Esta ley es una pieza básica, pues fundamenta la supuesta propiedad de ajuste automático del mercado defendida por los economistas clásicos.